teletrabajo

Por Martín Sanchez
martsanchez@gmx.net
Próxima: la experiencia italiana
Presentamos el estudio del caso de la Agencia de Desarrollo del Norte de Milán (ASNM) - Centro de Teletrabajo de Sesto San Giovanni, Italia, realizado por Angiola Bono para MIRTI.

En Europa, el Teletrabajo es una modalidad laboral que ya está instalada. Sin embargo, para que esa situación sea hoy una realidad, se tuvieron que implementar sucesivos pasos de difusión y conciliación entre los diferentes actores sociales implicados en las relaciones laborales.

A continuación se presenta, resumidamente, el estudio del caso de desarrollo de un Centro de Teletrabajo en la ciudad milanesa de Sesto San Giovanni, realizado por Angiola Bono y que está publicado en el Manual de Modelos de Relaciones Industriales en la Innovación del Teletrabajo (MIRTI).

La finalidad de esta presentación en el sito del Centro de Teletrabajo y Teleformación de la Facultad de Ciencias Sociales UBA, es hacer pública la forma en que los países centrales supieron amortiguar los efectos de la mundialización de la economía, así como también cómo hicieron frente al desafío de incluir a las nuevas tecnologías en el ámbito laboral; y que su lectura sirva de plataforma para pensar la manera más conveniente de implementar esta nueva modalidad laboral en Argentina.

Introducción

La ciudad de Sesto San Giovanni tiene una población de 83.000 habitantes y está situada a diez kilómetros al nordeste de Milán. Históricamente ha sido un importante centro para la industria del acero, el hierro y la electromecánica, sin embargo, entre 1981 y 1991, ha tenido lugar un proceso de desindustrialización y de reducción de las dimensiones de las empresas locales.
La Agencia de Desarrollo del Norte de Milán (ASNM), fundada en 1983, constituye uno de los instrumentos para el renacimiento económico de Sesto San Giovanni. En el ámbito de sus iniciativas, se creó en la ciudad un centro experimental de Teletrabajo llamado "Próxima", inaugurado en noviembre de 1997.

Primeros pasos

La estrategia de la Agencia de Desarrollo del Norte de Milán, en el ámbito de la propuesta de creación del Telecentro, seguía dos caminos:

  • Una serie debates, para identificar detalladamente las necesidades de los futuros usuarios del centro de Teletrabajo;
  • La colaboración con las organizaciones sindicales de la región, para definir una metodología para las relaciones laborales en el ámbito del Teletrabajo.

Durante 1996 se celebraron numerosos encuentros con las empresas y sindicatos regionales. Unas 150 pequeñas empresas del área de Sesto San Giovanni eran socias de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas (API), mientras que un número casi igual de medianas empresas eran miembros de Assolombarda, un sector regional de Confindustria.

Algunas empresas ya utilizaban sistemas electrónicos para su red organizativa y comercial, sin embargo otras, sobre todo las pequeñas, todavía no poseían equipos informáticos, un paso fundamental para su posterior participación en la experiencia del Teletrabajo.

Estos encuentros pusieron de manifiesto que las asociaciones importantes estaban interesadas en colaborar con la ASNM, para dar vida a una campaña de información orientada a las empresas. En particular, las asociaciones propusieron organizar encuentros con sus asociados para desarrollar un programa de conocimientos relacionados con el uso de la informática. La idea consistía en ilustrar mediante ejemplos concretos las oportunidades que una empresa informatizada podía ofrecer en cuanto a eficiencia, flexibilidad del trabajo, horario laboral y costes. La API y los Sindicatos reiteraron su apoyo al proyecto. Posteriormente, se mantuvieron contactos con Telecom Italia para el desarrollo físico del centro.

Fases de desarrollo del proyecto

  • Se realizó un estudio para identificar a los usuarios, a partir de un análisis de necesidades;
  • Se identificaron los nuevos instrumentos de comunicación que pudieran crear nuevas competencias, cualificaciones y nuevos trabajos;
  • Se celebró un acuerdo con algunos sectores de la administración pública para que los ciudadanos pudieran participar en la iniciativa;
  • Se debatió con los sindicatos locales sobre los problemas vinculados al mercado del trabajo;
  • Se construyó una estrategia para una nueva cultura que fusione lo global con lo local;
  • Se estableció el control del uso de nuevos instrumentos normativos para el Teletrabajo.

Con la ayuda de asesores y especialistas en los temas relacionados con la organización se definió un grupo de usuarios:

  • Empresas implicadas en un proceso de deslocalización operativa;
  • Empresas con trabajadores móviles, interesados en el uso temporal de una oficina remota;
  • Empresas ubicadas en la zona sur de Milán, pero con técnicos de software que vivían en la zona norte de la ciudad;
  • Empresas del sector editorial electrónico, con trabajadores que elaboraban gran cantidad de datos.

Una red de banda ancha disponible en el Telecentro facilitó este trabajo. Para sacar ventajas de esta oportunidad, el Telecentro ofreció equipos multimedia para cada fase del proceso productivo de pequeñas empresas y profesionales.
Se definió asimismo una segunda tipología de usuarios:

  • Centros de educación y formación (fueron los sindicatos consultados los que pusieron de manifiesto esta necesidad); escuelas de formación para estudiantes (una necesidad expresada por algunas escuelas públicas) y jóvenes;
  • Pequeñas empresas, incubadoras para la puesta en marcha de nuevas actividades.

Como un primer paso para ir más allá de la visibilidad local del Telecentro, se organizaron debates con organizaciones milanesas, como la Cámara de Comercio, los servicios sanitarios, el Ayuntamiento y el Gobierno autónomo de la región, respecto a la posibilidad de crear un punto de referencia único para la información pública.

Desarrollo final del plan de empresa

Se había creado un grupo de trabajo, con el apoyo de la ASNM, para encaminar la iniciativa. Luego se dieron algunos pasos más:

  • Se encargó a algunos proyectistas de sistemas que identificaran las estructuras y tecnologías apropiadas para poner en práctica la idea del 'mostrador de ayuda';
  • La Diputación Provincial ofreció una subvención para una sede;
  • La Cámara de Comercio dio su apoyo a la formación;
  • Las organizaciones sindicales regionales se adhirieron a un convenio de sector, creado con la finalidad de incentivar la creación de nuevos puestos de trabajo;
  • Se sentaron las bases para la creación de un "Fórum de empresas", para que las asociaciones empresariales pudieran contar con mayor información.

Inauguración del Telecentro "Próxima"

Finalmente el Telecentro "Próxima" se inauguró el 6 de noviembre de 1997. Sus dimensiones son de 150 m², subdivididos en cuatro áreas:

  • Un área en la que la gente del lugar y las empresas pueden acceder a los servicios ofrecidos por las autoridades locales, la red Internet, la información on-line y los centros de investigación;
  • Un área destinada a los Teletrabajadores involucrados en programas piloto de Teletrabajo;
  • Un área equipada para reuniones en Teleconferencia y para el uso de tecnologías multimedia experimentales;
  • Un área para la Teleformación.

Fuente: http://www.telework-mirti.org/

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Información: info@caminandoutopias.org.ar


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