Tecnologías


Pablo Lecuona
pablol@tiflolibros.com.ar
www.tiflolibros.com.ar

15 de diciembre de 2006
Tecnologías para el desarrollo. La experiencia de tiflonexos

El objetivo del seminario fue que se conozcan en el país todas las oportunidades que el uso de las nuevas tecnologías ofrece tanto a las personas con discapacidad visual, como a sus instituciones, conocer las herramientas disponibles, su uso y los fines a los que pueden servir, así como buscar la mejor manera de coordinar los esfuerzos de quienes trabajamos con un mismo fin desde diversos ámbitos, el fin de que una persona con discapacidad visual pueda gozar de iguales oportunidades para el acceso a la información, el empleo, la educación y el desarrollo personal en general.

Los organizadores me pidieron que transmita la experiencia que desde Tiflonexos tenemos en el uso y aprovechamiento de la tecnología, y que presente un panorama de las tecnologías disponibles hoy y los beneficios que pueden aportar.

Primero trabajamos en un taller, en el que a partir de situaciones ficticias podíamos discutir y plantear el por qué y para qué de la tecnología. Así ese Argentino llegado desde el sur del mundo al calor panameño se convirtió en un poderoso traficante lleno de dólares para repartir a unas ficticias y recién creadas instituciones panameñas que trabajaban atendiendo a distintos tipos de personas con discapacidad (una acogía a personas mayores, otra a estudiantes, otra a personas adultas con discapacidad visual y sin trabajo). Este poderoso millonario ofrecía financiar los proyectos de las instituciones que pudieran plantearle cuáles eran las necesidades específicas que debían atender, y con qué servicios o proyectos en los que se utilice tecnología lo harían.

Fue una actividad que resultó muy interesante, pues más allá de que el señor de los millones finalmente decidió gastarlos en farra y mala vida, sirvió para que podamos ver juntos que no es la tecnología por sí misma la que automáticamente beneficia a las personas ciegas, si no que desde las organizaciones debemos llevar adelante un trabajo de detección de las necesidades de la población a la que atendemos, y de planificación de servicios que puedan cubrir estas necesidades, aprovechando el potencial de las herramientas tecnológicas pero viendo siempre antes de incorporar tecnología, cual es la más adecuada para cada caso, qué nos hace falta para utilizar al máximo la tecnología que tenemos disponible, pues ofrecer un servicio eficiente no depende por lo menos en nuestra región latinoamericana, sólo de tener grandes recursos o grandes financistas que nos llenen la institución de impresoras Braille, computadoras, conexiones a Internet y todo tipo de maquinarias del futuro, sino que se puede buscar la forma de emplear de la mejor manera los recursos técnicos y humanos existentes, y aprovechar Internet y las nuevas posibilidades de coordinación y puesta en común de recursos que nos ofrece, para sumar esfuerzos entre las distintas organizaciones que trabajamos en un mismo campo.

Aquí yo contaba la experiencia del servicio de libros en MP3 que hemos iniciado hace un año y medio en Tiflolibros, como una forma de acercar los libros de la biblioteca a quienes no tienen acceso a Internet o a una computadora, o no tienen la capacitación necesaria y prefieren leer de forma sencilla. Este servicio se realiza aprovechando un recurso ya existente y a disposición de otras instituciones que quieran usarlo, como es la biblioteca de Tiflolibros, y haciendo uso de programas que de forma rápida, sencilla y eficiente pueden convertir un archivo de texto en un archivo de audio grabado con voz sintética.

Este servicio que hoy beneficia a más de cien personas en Argentina, y que sobre todo es muy útil para personas que han perdido la vista por la edad avanzada, se ha podido montar en Tiflolibros sólo utilizando una computadora con conexión a Internet y grabadora de CD, un programa gratuito como el WintestiMP3, algunos insumos básicos y baratos como sobres de papel y CDS vírgenes (estos últimos de muy bajo costo pero que se han conseguido donados por una empresa de producción nacional) y una persona encargada del servicio, que además de atenderlo realiza otros cientos de trabajos con la computadora (y este sí es el recurso que puede resultar más difícil replicar desde otras instituciones, pues los desafío a encontrar otra persona tan eficiente, multitarea y entusiasta con su trabajo como Ángela jajajaja!).

Luego durante la mañana y tarde del sábado 25 estuvimos trabajando mostrando y conociendo las diferentes tecnologías y los problemas más frecuentes con sus soluciones, para que la tecnología sea una herramienta para el acceso a la lectura y la información.

Así comenzamos trabajando sobre las diferentes formas de incorporación de un texto a la computadora, desde el trabajo manual de copia, pasando por los escáner manuales y los escáners de mayor producción como los de alimentación automática, y llegando a la obtención de los materiales ya digitalizados en Internet, en Tiflolibros y otros centros de recursos. Destacamos la importancia de poner en común los materiales que cada persona y cada institución produce en la computadora, pues una de las maravillas que hoy nos ofrece Internet, es la que permite que un texto que se transcribe a la computadora en cualquier parte del mundo, puede llegar y utilizarse de forma casi instantánea, en cualquier otra parte. Así si todos trabajamos coordinados, utilizando los recursos ya disponibles y ponemos en común los nuevos materiales que producimos, la capacidad de producción y de uso de materiales de lectura de cada persona e institución, se multiplica de manera significativa.

Luego observamos las distintas maneras que hoy existen de hacer disponible un material que ya está cargado en una computadora, para usuarios con discapacidad visual, y la importancia de tener en cuenta cuales son las necesidades, las posibilidades y habilidades de los destinatarios así como las posibilidades técnicas y de recursos de cada institución. Hoy un texto cargado en la computadora puede ser leído en una PC que cuente con programa lector de pantalla o ampliador de caracteres, sea una computadora personal del usuario, o una máquina de acceso público en una institución de ciegos, una escuela, una universidad, una biblioteca o cualquier otro lugar donde se adapte una máquina con el software necesario, que incluso puede ser una demostración gratuita de un programa lector o magnificador, que no tiene costo y resulta funcional en una máquina de acceso público.

También puede ser impreso en sistema Braille si se cuenta con una impresora en este sistema, o puede ser impreso en macrotipos para la lectura de personas con disminución visual. La otra forma posible de hacer llegar el texto a nuestros usuarios es el audio grabado de forma automática con voz sintética. Se mostraron tanto sistemas gratuitos para realizar esta conversión, con el uso del Wintesti que puede ser combinado con una demostración del JAWS, para así sin tener que adquirir ningún software se pueden convertir los libros a audio grabados con la misma voz del JAWS, y grabarlos en CDS de audio estándar o en formato MP3, los cuales pueden ser reproducidos de manera sencilla en un equipo de audio con capacidad de reproducción de MP3, un reproductor portátil, un equipo de DVD o una computadora que no cuente con ninguna adaptación específica para ciegos.

A la vez trabajamos con otras adaptaciones tiflotécnicas que pueden resultar útiles para personas ciegas o instituciones que las atiendan, haciendo énfasis siempre en tener claro el para qué de cada adaptación y la necesidad del usuario. Por último también se destacó la importancia de manejar la mayor información posible a la hora de incorporar tecnología, y de buscar varias fuentes de asesoramiento, para evitar que las inversiones en tecnología se desaprovechen, y para evitar algo que lamentablemente sucede mucho por nuestras regiones, que es la poca información o información parcial que brindan algunos distribuidores de tiflotecnología que muchas veces hace que lo que se compra no sea ni lo más adecuado, ni lo más económico.

Luego de finalizado el seminario, permanecí cuatro días mmás en Panamá para trabajar de forma práctica lo visto durante el seminario, visitar las diferentes instituciones y buscar la manera de aprovechar los recursos disponibles y coordinar nuestros trabajos. Melissa Prestán, quien es la coordinadora de la Comisión de Jóvenes ciegos de Panamá me aclaró con mucha precisión cual era la intención de las instituciones panameñas al invitarme al país, al decirme, cuando recién llegaba e íbamos desde el aeropuerto hasta el hotel, que la intención durante los días posteriores al seminario era "desplumarme", sacarme toda la información y aprovechar todo el tiempo de trabajar juntos. Y vaya si lo aprovechamos, trabajando y yendo de aquí para allí desde las ocho de la mañana hasta las once de la noche todos los días!

Yo creo que fue muy interesante y útil el trabajo, pues pudimos hacer un curso práctico para el uso de las herramientas presentadas en el seminario, el cual se realizó parte en el Patronato Luz del Ciego y parte en la Unión nacional de Ciegos de Panamá, contando con la participación de personas que están trabajando en las diferentes instituciones de ciegos del país.

Asimismo aprovechamos la ocasión para que las instituciones que aún no estaban inscriptas a Tiflolibros se incorporen, y ya registradas, puedan descargar los libros que necesiten, para hacerlos llegar en las diferentes formas y soportes a sus usuarios. También conversamos con las distintas instituciones la posibilidad de que ellas puedan servir como aval, para inscribir de forma directa a nuevos usuarios a la biblioteca de Tiflolibros.

Es algo que venimos realizando ya hace algún tiempo con instituciones de Chile y perú y está dando muy buenos resultados. Permitte que el usuario no tenga que hacer la inscripción solo, enviando por mail, cuando muchas veces es un medio que recién está aprendiendo a usar, sus datos y certificados de discapacidad, pues así el interesado puede dirigirse a la institución local, y solicitar con sus datos y de forma personal la inscripción a Tiflolibros. Entonces es la institución la que se responsabiliza de abalar la discapacidad del nuevo usuario, y quien nos envía todos los datos necesarios para asignarle a este un nombre de usuario y una contraseña que le permitan usar la biblioteca de forma independiente.

Con todo esto he tenido un panorama amplio de la situación institucional y de los servicios existentes en Panamá, y creo que si se logra coordinar y aprovechar los recursos que ya se tienen, Panamá puede avanzar mucho en los servicios de acceso a lectura y a información, y en el desarrollo en general de las personas ciegas.

Algo que comenté en todas las instituciones que he visitado, es que se ve claramente que cuentan con buena infraestructura y materiales para utilizar. Al menos en tres instituciones hay salas con computadoras de acceso público e Internet, más amplias y mejor estructuradas que nuestro propio espacio de trabajo desde el cual se realiza Tiflolibros. También cuentan con el recurso humano, tal como había visto hace tres años, cuando participé de otro seminario organizado en el país por la Asociación de Estudiantes y Egresados Ciegos Universitarios de Panamá, hay mucha gente que tiene toda la capacidad para trabajar en las instituciones.

Hay mucha gente joven con ganas y energías para no ser solo el futuro de las instituciones si no también el presente, y hoy hasta se cuenta con una coyuntura política desde la que se está brindando bastante apoyo al trabajo que tiene que ver con la discapacidad. Sólo falta el dejar de lado las rivalidades y luchas de espacios y protagonismos entre personas e instituciones, contar con amplia información sobre lo que en el mundo se está realizando en materia de proyectos y de tecnología, y poder estructurar servicios, proyectos y programas que atiendan con los múltiples recursos disponibles, las necesidades de la población ciega, y de toda la población, no sólo de los que hoy son socios usuarios de esta o aquella organización.

Debo agradecer especialmente a los participantes de la comisión de jóvenes ciegos de Panamá y en particular a Melissa, su coordinadora, por todo el trabajo que realizaron que ha sido muy bueno, y por la atención que nos han brindado tanto a mí como a Otto, que fuimos los extranjeros invitados, y que más allá de ser desplumados durante nuestra visita, hasta hemos podido hacer unos ratitos de turismo, ver o tocar de cerca el canal de Panamá y compartir charlas y cervezas (dicen las malas lenguas que más cervezas que charlas) con muchos amigos que dejamos por ahí!

Espero en lo personal que esta semana de intenso trabajo sirva para poner mi granito de arena para que sean cada vez más las personas ciegas que en distintas partes del mundo puedan disfrutar de las ventajas, las maravillas, la independencia y la puesta en igualdad de condiciones con otras personas sin discapacidad, que nos aporta hoy a nosotros el uso de las herramientas tecnológicas.

Realmente es un gusto y un placer que un proyecto como el nuestro, que comenzó desde nuestras propias necesidades de acceder a los libros, desde nuestras ganas de investigar y conocer el uso de la tecnología, pueda hoy haber crecido como creció Tiflolibros, y nos dé la oportunidad de compartir experiencias y trabajar juntos con tantas personas e instituciones para llegar cada día a lograr un poquito más.

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