Sociedad de la Información y el Conocimiento


Armand Matellart

15 de Diciembre de 2006
La comunicación-mundo en los albores del tercer milenio: la agenda tecno-global

Armand Matellart dictó una conferencia magistral en el II Coloquio Internacional "Tecnologías de la Información y comunicación social hacia la Sociedad del Conocimiento". Transcribimos un fragmento.

Desde hace un decenio las construcciones de sociedades del conocimiento, (esto quiere decir que no hay una sola), incluye las culturas, costumbres tradiciones y finalmente el imaginario de cada ciudad.

Estas construcciones se deslizan por todos los intersticios del espacio público, porque información, comunicación, cultura, saber, medios de comunicación, todos ellos se imbrican. Es importante verlo de este modo porque las discusiones que se dan en UNESCO, o en la OMC, tienden a hacernos creer que son campos separados, dispersos o atomizados. La fuerza de estos temas muestra que lo fundamental es vincularlos. No puede haber una Soc. del Conocimiento sin una política de comunicación de mazas, no podemos hablar de Sociedad del Conocimiento sin plantear el problema de la concentración de medios. Por esto, para hablar de democracia en nuestra sociedad tenemos que vincular todos estos elementos, aún cuando cada uno tenga su propia especificidad.

Cuando escribí "comunicación-mundo" a principios de los 90´s, elegí ese nombre porque me dejaba insatisfecho la semántica globalitaria utilizada a principios de los 80´s en el contexto de la desregulación de las telecomunicaciones, de las redes financieras y publicitarias. Se olvida muchas veces que el lenguaje globalitario nace en las redes financieras y en las redes de las agencias publicitarias. Allí nació el lenguaje managerial y neoliberal del nuevo arreglo del mundo. Rechazaba la debacle de los discursos globalizantes.

¿Porqué hablé de "Comunicación-mundo"? Porque acuñe este concepto inspirándome en el concepto "tiempo-mundo" pues encontraba que uno de los problemas mayores de lo que se quería hacernos aceptar como concepto natural, el concepto de globalización, era un concepto sin historia, sin memoria. Se nos quería hacer entender que entrábamos en una época que no tenía nada que ver con los procesos contradictorios de integración mundial que empezaron desde el descubrimiento. Es allí donde empieza el concepto primero occidental de integración mundial. Al elegir este nombre quería reivindicar el proceso de globalización pero dentro de la historia.

Reivindicaba la noción de historia que me parecía totalmente en oposición al concepto que traía la noción de globalización. Cuando la globalización entra en el lenguaje ordinario es una noción que expresa el proceso como fatalidad. No había ninguna posibilidad de resistir a esta única vía de salida para la integración mundial. Mientras que el concepto comunicación-mundo y tiempo-mundo sabe muy bien que la historia se construye a través de asimetrías, de supervivencias, de diversidad, y que no es un concepto unilineal. Si me oponía a la noción de globalización es porque pensaba que esta linealidad equivalía a reconducir la supresión de la memoria, las ideologías neodifusionista, quiere decir que usted se va a desarrollar a partir de un polo que tiene el monopolio del conocimiento o de la información. Este pensamiento neodifusionista va a la par de la xenofobia. Basta mirar el plan de remodelamiento de oriente propuesto por el gobierno de Bush

Hay que tener cuidado con el vocabulario. Trece años después sigo pensando que la uniformidad del mundo empieza por la normalización de la lengua que se trivializa, que se limpia de asperezas separando las palabras de su memoria o bien mediante la multiplicación de lo que llamo neologismos pantallas.

En estos trece últimos años las palabras se han metamorfoseado en las palabras del mercado. Quiere decir que en el lenguaje que utilizamos hay una pelea en el campo semántico. Hay un falseamiento del lenguaje.

En un debate reciente en la UNESCO, si uno no se resguarda, los términos mismos están vaciados de contenidos. Asistí a estudiantes en el documento que se preparó y lo que puedo decir es que está basado en la batalla de los conceptos.

(fragmento de la Conferencia Inaugural dictada el día 6 de noviembre de 2006)

 

Armand Matellart nació en Bélgica, es actualmente profesor emérito de Ciencias de la Información y de la Comunicación, Universidad Paris 8 (Vincennes- Saint Denis). Autor de numerosos libros, entre ellos: La comunicación-mundo, Historia de las Ideas y de las Estrategias, La invención de la comunicación, Historia de la Sociedad de la Información, Historia de la Utopía Planetaria.

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Información: info@caminandoutopias.org.ar


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