Experiencias


Anahi Calderón
www.anahicalderon.com.ar
info@anahicalderon.com.ar

1 de agosto de 2007
Teledesarrollo mercados de exportación

Mi nombre es Anahi Calderón y desde hace varios años me desenvuelvo promoviendo productos para las empresas que desean exportar.

En el año 2003 lance mi propio sitio Web, ofreciendo mis servicios. Mi labor es en un 90 % electrónica: chequear demandas, colocar ofertas, hacer búsquedas de mercados, presentar empresas, investigar los movimientos, consultar reglamentaciones, hacer el seguimiento de las mercaderías en viaje, por citar solo algunas acciones. Todo sin dejar de leer, contestar y enviar los cientos de mails que una tarea como esta requiere.

El 10 % restante de la labor esta dado por algunas entrevistas a empresas que hay que hacer en forma personal, y los viajes al exterior para negociar y/o promocionar los productos.

Para mi este es un trabajo muy interesante. Requiere de muchas horas de tiempo, y un buen manejo de situaciones de crisis, nuevas, o insólitas. Nunca hay una negociación igual a otra y no es lo mismo negociar con una empresa de USA que con una de China, Honduras o Venezuela. Cada día es una aventura y un desafío.

Hay que conocer cada país y sus costumbres para tener una ventaja competitiva ante el desafío que de por si significa exportar. Hay que diferenciarse para tener éxito. Hay que comprender al hombre de negocios de diversas culturas, a mi me gusta conocer sus hábitos y costumbres. La anticipación a la hora de entablar una relación comercial es una de mis principales virtudes. He conseguido a lo largo de los años, tantas relaciones de amistad como alianzas estratégicas de negocios, así sea en mercados amplios o accesibles como en mercados reducidos y remotos.

Cuando un cliente me pregunta sobre tiempos para lograr una venta al exterior, siempre le recomiendo que compare cuanto tiempo le toma cerrar una operación en el mercado local con un cliente mayorista localizado en otra provincia. Vender a alguien en el exterior, llevará mas tiempo, esfuerzo y visitas para generar la confianza necesaria para concretar una operación comercial.

Hay que ser constante en el esfuerzo, mantener activas todas las relaciones comerciales, tener paciencia con los tiempos que son necesarios para ver concretada una operación, contestar rápida y correctamente las demandas, y tener flexibilidad y lucidez para negociar.

¿ Cómo llegue a desarrollar esta labor?

Buscando, estudiando, pensando las cosas para las que tenía a mi favor, y sobre todo, escuchando mi propia voz, dedicándome a lo que realmente sentía que quería hacer.

Mi primera carrera fue Arquitectura, que comencé allá por 1974 y abandoné durante los duros años del proceso, como tantos otros. Indudablemente, esto me enseñó a pensar diseños, y me dio los elementos indispensables para utilizar mi creatividad.

Más cerca en el tiempo, me capacite en marketing, aprovechando un excelente proyecto del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que lanzo un programa “Buenos Aires Crea Empresas” en el año 2000. Paralelamente a esto, estudiaba y practicaba las nuevas tecnologías de la información.

A través de estas dos áreas de estudios, me fueron ofrecidas diversas becas, que aproveché en su totalidad. De este modo, tuve capacitación especializada en comercio, innovación, tecnologías etc., dictadas en diversos lugares ( ITBA, Universidad de Bologna en Buenos Aires, Centro de Capacitación Telecom, etc.) Las becas fueron ofrecidas entre otros por:
Telecom
Telefónica
Unión Industrial
Microsoft
Clarín Informática
Universidad Tecnológica (UTN)

Mi llegada al mundo de las exportaciones fue un poco accidental en este tiempo de formación y búsqueda. Tengo un excelente manejo del idioma ingles y por ello un amigo me pidió que le buscara mercados para poder exportar las remeras que fabricaba en esos años de comienzo de crisis. No logré exportar en ese momento, pero me sirvió para establecer desde ese entonces una invalorable red de colaboradores en todo el mundo.

Así fue como comencé a buscar y leer en Internet sobre el tema, estudiar e investigar sobre mercados externos, asistir a seminarios y cursos sobre exportación, participar de encuentros ofrecidos por diversas Embajadas y Cámaras para instruirme sobre diversos países y mercados.
Aprender sobre negociación, términos y modalidades empleadas en el comercio internacional fue un paso necesario en todo este proceso.

Para conocer sobre países de Oriente, participé durante casi dos años en diversos programas de Embajadas, con especial agradecimiento a la de Japón. En este período fue donde aprendí no solo de negociación sino de su cultura y costumbres, protocolos y formas correctas de acercamiento en diferentes países.

Más que una educación formal, creo que hay que tener una inagotable voluntad de estudiar todos los días, estar informado, saber que es lo que pasa, estar actualizado es indispensable en un mundo globalizado.

Nuestro país sigue teniendo siempre una abundante oferta de capacitación gratuita, hay que saber aprovecharla, y no quedarse solo en intenciones. Si uno quiere, siempre se puede.

Hoy tengo 51 años y me he hecho bastante conocida, participo en foros y seminarios, soy miembro de diversas Cámaras, figuro en el portal de negocios de la Cancilleria, voy a giras y rondas de negocios. He organizado varios viajes de negocios en forma personal, con una modalidad adaptada para que las Pymes puedan participar, compartiendo costos con otras empresas.

Mi proyecto es lograr interesar a estas empresas en tercerizar estos servicios, lo que redundaría en mejores costos y mayores ventas.

La gran mayoría de las Pymes de América Latina y el Caribe no ha podido insertarse con éxito en las tareas de valor de los mercados internacionales y sólo un reducido número de ellas ha tenido éxito en el desarrollo de mercados de exportación que afianzan su competitividad.

La tercerización del área específica de prospección y negociación de nuevos mercados es una excelente forma de revertir esos datos.

Por el momento salvo una o dos excepciones, no he logrado un grupo de empresas interesadas en un servicio fijo, ya que las empresas buscan pagar solo una comisión por resultados. Es decir, trabajo por mi propia cuenta y riesgo. Esto obliga a ser muy ordenado en el trabajo, y dedicarle muchas horas, ya que los gastos corren por mi parte hasta tanto se concrete un negocio. Es fundamental imponerse una rutina, similar a la que cumpliría si se trabaja en relación de dependencia.

Me gustaría poder crecer más, e incluso, tengo la idea de hacer una remodelación en mi casa para permitir que trabajen otras personas conmigo.

Descubrí que soy buena armando grupos de trabajo, genero ideas y enfoques nuevos y creo que se podría generar un buen emprendimiento.

He pensado un área de uso individual con PC’s para hacer el trabajo y un espacio de uso general, donde se puedan discutir ideas, armar proyectos y que la sinergia entre todos logre los resultados.

Actualmente trabajo para 16 bodegas Argentinas, una empresa de productos para cuidado y limpieza de calzado, cosméticas, productoras de aceite, indumentaria, etc.

En este año realice ya tres viajes de negocios, y estoy próxima a realizar otros cuatro.

Ojalá les haya interesado mi tarea, y si en algo les sirve mi experiencia, me alegro entonces de haber escrito estas líneas.

Les deseo éxito en su emprendimiento!
Cordialmente

Anahi Calderón
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