Experiencias


Por María Amalia Miano
mariamaly@hotmail.com

15 de diciembre de 2004
Experiencias Italianas sobre el Impacto del Teletrabajo
El 3 de diciembre nos visitó el Dr. Angelo Mellone del INAIL quien dió una conferencia en el Ministerio de Trabajo, invitado por la Comisión de Teletrabajo. Gracias a María Amalia Miano contamos con esta desgrabación que compartimos con ustedes.

“Experiencias italianas sobre el impacto del teletrabajo”.

El tema de hoy es la relación entre una reforma crucial que afecta al teletrabajo y la experiencia de reforma del mercado de trabajo que se está dando en Italia hoy en día.

En el 2003 se ha formulado un decreto llamado “Biagi”, el autor es Marco Biagi, un profesor asesinado por el terrorismo hace dos años. Es un decreto ley que diseña una reforma radical del mercado de trabajo de Italia. Busca remediar el desequilibrio que se fue manifestando en el mercado de trabajo en Italia en los últimos años.

Es un mercado de trabajo de una sociedad que ha cambiando profundamente pasando del predominio de la gran industria fordista al posfordismo de la sociedad de las telecomunicaciones.

La Sociedad Italiana en el 2003, respecto a la media Europea es caracterizada por un porcentaje bajo de ocupación, de hecho sólo el 54% de las personas entre 15 y 65 años efectivamente están ocupadas. Otro grave problema del mercado de trabajo italiano es una fuerte presencia de trabajo en negro, de hecho, 23 millones y medio de italianos en el 2003 se consideran trabajadores en negro y sin ningún tipo de cobertura social.

Esta situación es el resultado de una vieja legislación en materia de trabajo que en Italia marcó un quiebre entre dos tipos diferentes de trabajadores: los trabajadores de la administración pública y la gran industria, fuertemente garantizados y el surgimiento de nuevos trabajos, como por ejemplo el de los trabajadores de callcenters, los trabajadores terciarios o los trabajadores de la nueva empresa privada que han continuado trabajando completamente privados de garantías legislativas.

Otro gran problema del mercado de trabajo italiano es una fuerte diferencia territorial, en donde hay un norte muy rico y casi cercano a la plena ocupación y un sur del país con una desocupación del nivel del tercer mundo. En esta región la reforma del gobierno intenta responder a dos grandes desafíos: dar igual tutela a todos los trabajadores y crear un sistema de protección de los trabajadores que se extienda a todas las nuevas categorías de trabajo. Es un tipo de reforma que en Europa se llamó “Estrategia Europea para la ocupación” . Es un pedido por parte de las autoridades europeas de un mercado de trabajo transparente y eficiente, caracterizado por una ocupación regular y de igualdad. El objetivo deseado es lo que se propuso en Lisboa en el 2000 que fue arribar a una tasa de ocupación del 70 % para el 2010.

El mensaje que la Unión Europea ha querido dar a Italia, e Italia ha tratado de conseguir con este decreto es:

  • Garantizar a todos la oportunidad de trabajo
  • Favorecer políticas activas del mercado de trabajo
  • Remover todos los obstáculos para la utilización de nuevas formas de trabajo, como por ejemplo, el teletrabajo.

Las palabras claves de esta reforma son ocupación, flexibilidad (nuevas formas de trabajo) e igualdad de oportunidades.

Los pilares de esta reforma son: el cambio radical del sistema de tutela, no se tutela más al trabajador en sí, sino al trabajador dentro del mercado de trabajo.

Otro pilar de la tutela es la creación de nuevas estructuras de encuentro entre demanda y oferta de trabajo, que no sean sólo de servicio público sino también la posibilidad de creación de servicios privados para el encuentro entre la demanda y la oferta de trabajo.

Además, se trata de crear un sostén para el desarrollo de la actividad laboral de las mujeres, jóvenes, ancianos y discapacitados.

Se trata de pasar de un sistema de welfare (tutela de trabajo) a un sistema de workfare (tutela activa de trabajo), el Estado debe ayudar a los ciudadanos a encontrar trabajo, no debe proteger de la desocupación.

En esta región, esta reforma fue discutida junto a los representantes de los sindicatos y del sector empresario. Esta reforma tiene su origen en la “firma del pacto por Italia” que se hizo en el 2002 junto a 36 sindicatos y el gobierno, salvo la Confederación General del Trabajo que la rechazó por ser de extrema izquierda.

Se estableció que los que lo rigen son entes bilaterales entre los trabajadores y los dadores de trabajo a nivel territorial, entes bilaterales que tienen el poder de actuar como agencias de intermediación de trabajo, de encuentro entre la demanda y la oferta.

Otro punto crucial es que se han establecido nuevas tipologías de contratación para regularizar la situación del trabajo atípico.

Lo que todavía no fue previsto por la reforma es la reforma de los llamados “amortiguadores” (amortizatori) sociales. Porque el diseño del Gobierno es crear dos pilares de la reforma: por una parte la reforma del mercado de trabajo y por otro lado, la reforma de los amortiguadores sociales.

Se trata entonces de modificar el listado de las agencias que pueden funcionar como intermediarias de la oferta y la demanda de trabajo. Son agencias que pueden ser reconocidas a nivel nacional, regional o provincial. Pueden ser agencias estatales o pueden ser agencias privadas creadas por empresarios o creadas por universidades.

Otra reforma fundamental es la creación de la “bolsa continua de trabajo”. Es una banca de datos on line, a nivel nacional en la que los trabajadores pueden subir su currículo.

Un último instrumento es la presencia de órganos de certificación, ya que la introducción de varias nuevas formas de contrato requiere la existencia de organismos de certificación que aseguren que el contrato ha sido formulado de la manera correcta.

Describiré algunas de las formas principales de nuevos contratos flexibles introducidos por la reforma “Biagi”.

La primer forma de contrato se llama “trabajo a llamada”, el trabajador es empleado alternativamente, percibiendo su salario sólo cuando trabaja y cuando no trabaja percibe un pago de disponibilidad.

La segunda forma de contrato es el “contrato compartido” que puede ser desarrollado por una sola persona pero que este subcontrata a dos personas más y entonces se divide el salario. (Vendría a ser una forma de tercerización de trabajo)

La tercera forma de contrato se llama “suministración de trabajo”, que es cuando una empresa puede alquilar la fuerza de trabajo a una agencia y estos trabajadores tienen igualdad de garantías que los trabajadores de la empresa.

Una cuarta forma de contrato es el “staff leasing” en el cual se alquila un equipo de trabajadores por tiempo determinado o indeterminado para desarrollar una determinada función.

Otra forma es la “reforma del contrato de aprendizaje”, el objetivo de esta reforma es el de combatir la fuerte deserción escolar que se está dando en Italia. La finalidad es dar formación de 3 a 6 años a los jóvenes de entre 18 a 29 años.

Otra forma es el “contrato de inserción” para la categoría de trabajadores en desventaja, por ejemplo, trabajadores entre 18 y 29 años, desocupados desde hace tiempo, desocupados con más de 50 años, trabajadores que deciden retomar un trabajo y no han trabajado en los últimos dos años, mujeres que residen en zonas donde el trabajo femenino es muy escaso, o personas con discapacidad física, mental o psíquica

Otra nueva forma es el contrato part-time, más flexible, de remuneración extraordinaria para quienes trabajen part-time.

Otro es el “trabajo ocasional”, que es un trabajo desarrollado como máximo durante 30 días en todo el año, y que no supere la remuneración de 5000 euros por año. Similar al trabajo ocasional es el llamado “trabajo a ticket” por trabajos no superiores a 3000 euros al año, por ejemplo, la empleada doméstica o el jardinero. El empleador compra en agencias especiales tickets que corresponden al pago de una jornada de trabajo.

La última forma fundamental de contrato es el “contrato de trabajo a proyecto”, es un contrato que se puede estipular para la realización de un determinado tipo de trabajo. Es el contrato que superó en Italia a los “contratos de colaboración” que eran formas poco garantizadas con las que las empresas enmascaraban el trabajo regular.

La finalidad principal de esta reforma es eliminar el drama del trabajo en negro en Italia. El trabajo en negro es un tipo de trabajo que abarca más que nada los trabajos de la madera, la edilicia y la agricultura.

Existen una serie de puntos críticos de esta reforma. En primer lugar esta reforma no se aplica a la administración pública, en segundo lugar, la reforma no tomó en consideración el tema de los amortiguadores sociales.

Por otra parte, existen grandes resistencias culturales tanto por parte de los sindicatos como de los empresarios. Los empresarios porque prefieren el trabajo en negro ya que cuesta menos, y los sindicalistas porque consideran esta reforma como una forma de legitimación de la precariedad.

Pero hay un tema aún más importante que puede unirse al tema del teletrabajo: el Censis, que es el mayor instituto de investigación estadística italiano está por publicar una investigación de la que yo obtuve información en forma anticipada y que les voy a presentar a uds. antes que en Italia.

Como dice el Censis, la curva de la flexibilidad en el trabajo está volviendo hacia atrás. Es cierto que el trabajo flexible ha crecido desde 1990 hasta el 2001, mientras que a partir del 2001 está disminuyendo tanto las formas de trabajo temporario como las formas de trabajo part-time, mientras que crece el trabajo tradicional, dependiente, el trabajo autónomo y el de los pequeños empresarios.

En cuanto al tema específico del teletrabajo, esta reforma considera al teletrabajo transversal respecto a todos estos tipos de contratación. Aunque finalmente el teletrabajo es utilizado en Italia sólo para resolver los problemas de maternidad. Porque uno de los dramáticos problemas que tenemos ahora en Italia es que Italia tiene la tasa más baja de natalidad del mundo, aún más baja que Suecia.

La única norma que regula de forma general al teletrabajo es un decreto del presidente de la republica de 1999, que prevee distintas formas de teletrabajo: la clásica forma de teletrabajo a domicilio donde el teletrabajador trabaja en su casa, conectado a través de una PC con la empresa para la cual trabaja; otra forma es el teletrabajo a distancia que es el trabajo hecho en una unidad operativa periférica ligada a una unidad operativa central; el teletrabajo móvil que es el trabajo que puede hacer un periodista de forma free lance que a través de internet está conectado con la redacción; por último el clásico ejemplo de teletrabajo que es el más difundido que es el call center.

El call center se ha vuelto el símbolo de la degradación de las nuevas formas de trabajo en nuestro país. Por esta razón las normas de seguridad del teletrabajo están sufriendo un enorme proceso de cambio. Actualmente la legislación italiana ha reafirmado que los empresarios deben asegurar que el teletrabajador goza de suficientes condiciones de seguridad. Sin embargo sabemos muy bien que se han hecho muy pocos controles en cuanto a la seguridad del teletrabajo. Porque en Italia el trabajo de la inspección está muy fragmentado, hay seis institutos diferentes que se encargan de la inspección, y cuando hay semejante fragmentación quiere decir que el trabajo se hace mal.

El nuevo texto único sobre la seguridad que está siendo ahora examinado por los Ministros, prevee una delegación especifica al Ministro de Trabajo para crear nuevas formas de tutela para los teletrabajadores. De hecho se examina en el Ministerio de trabajo la posibilidad de formar una gran Comisión de estudios para nuevas formas de tutela de la seguridad de los trabajadores. Y de entre las nuevas figuras se destaca por supuesto a los teletrabajadores.

Preguntas:

¿Cuáles de todas estas figuras que ud. nombró tienen algún resultado desde la práctica, más allá de la implementación jurídica?

Debemos calcular que esta reforma es muy joven, tiene menos de un año. Como todas las reformas experimentales ahora no es posible verificar los resultados que ha obtenido. Pero estando en Argentina y no en Italia puedo decir la verdad: hasta ahora los resultados no han sido muy alentadores.

Las dos figuras de contratación más aplicadas fueron la de “aprendizaje” y “a proyecto”. El contrato de aprendizaje porque está muy utilizado por los estudiantes de las escuelas profesionales, ya que tienen la posibilidad de diplomarse mientras están trabajando. El contrato por proyecto porque reemplaza el contrato de colaboración que era el más utilizado por los empresarios hasta el año pasado.

Desde otro punto de vista está también la dificultad de dar un orden a todas estas nuevas formas de contrato. Lo que puedo decir es que seguramente las consultoras de trabajo se están enriqueciendo en los últimos meses.

Otra forma de trabajo muy usada es la del trabajo hecho a través de agencias de intermediación. Estas agencias alquilan trabajos de poca calificación, por ejemplo, jardineros, obreros. El Gobierno ha decidido hacer la verificación nacional del impacto de esta reforma en julio del 2005, la previsión es la de aumentar el numero de trabajadores regulares en Italia.

Verificar el impacto de la reforma será muy fácil, bastará con controlar si han aumentado los aportes de los empleados públicos, porque el sistema de previsión social y de seguros en Italia es enteramente público. De hecho, el monitoreo de la reforma fue confiado al Instituto de previsión social.

Mi posición es de un pesimismo moderado, ya que el gran terreno de desafío para esta reforma es el sur. Desde mi punto de vista los empresarios italianos deben tener el coraje de hacer nueva y buena ocupación y la población del sur de Italia debe tener el coraje de aceptar nuevas formas de empleo, deben tener el coraje de aceptar que el buen trabajo no es sólo el trabajo que dura toda la vida y que se puede trabajar tres años en un lugar y luego recomenzar un trabajo distinto.

El problema es que a menudo los jóvenes del sur de Italia prefieren ganar 1000 euros en negro sin aportes y seguros sociales y no 700 euros con todas las ganancias sociales.

Detrás de esta reforma existe el desafío de un nuevo modelo social. Debemos pensar en la idea de que la cohesión social se da en el entendimiento entre los sindicatos y el sector empresario.

El desafío que nos espera es tener la mayoría de los jóvenes, los ancianos y las mujeres con un trabajo tutelado. En este caso el deber del Estado es el de favorecer con todos los medios este proceso, porque el fracaso de esta reforma significaría un golpe terrible para Italia: tener un norte siempre más rico y más Europeo y un sur siempre más alejado de ese norte italiano. Es por esto que hablo de un moderado pesimismo porque siempre tengo la esperanza de que esta tendencia pueda revertirse.

La reforma Biagi, ¿tuvo alguna normativa específica en cuanto al teletrabajo?

El teletrabajo no es una nueva forma de contrato, es una nueva forma de trabajo. La ley Biagi se refiere a las nuevas formas de contrato, el teletrabajo es transversal respecto a las nuevas formas de contrato, podemos tener un teletrabajador par-time, un teletrabajador a proyecto, etc.

¿Hay alguna estadística sobre la cantidad de personas que teletrabajan?

La única estadística que tenemos se refiere a los teletrabajadores en el empleo público. Actualmente el teletrabajo abarca el 1% de los trabajadores públicos y el 95% de los teletrabajadores son mujeres con niños pequeños o en maternidad. El teletrabajo resguarda todas las formas de trabajo en negro que estamos tratando de hacer emerger.

No existe ninguna legislación de promoción del teletrabajo en Italia, el ahorro efectivo para el empresario es doble, para los trabajadores ancianos el teletrabajo le da la posibilidad a los empresarios de no perder su experiencia, y otra de las ventajas es que estudios sobre teletrabajo demostraron que el costo del teletrabajador es menor por el menor costo de utilización de instrumentos de trabajo, es mucho menor respecto del trabajador tradicional. A mi juicio entonces hay una objetiva ventaja para los empresarios que recurren al teletrabajo si tienen la posibilidad. El problema es que en Italia hay una fuerte oposición de los sindicatos con respecto al teletrabajo no referido a la maternidad, porque es considerado una nueva forma de alienación.

Comentario de Viviana Diaz: "Lo vamos a invitar entonces a la Comisión de teletrabajo de argentina donde el sector sindical ha desarrollado bastante camino en esto para llegar a la conclusión de que no es una forma de alienación sino al contrario, una forma de estímulo al trabajo".

Bueno, eso es lo que piensan los sindicatos, que no implica que sea lo que pienso yo. El sindicato se opone a la reforma del mercado de trabajo. Ahora tímidamente empezaron nuevas reflexiones sobre los desafíos que los sindicatos enfrentan, tienen que calcular que en Italia la mayoría de los sindicatos son jubilados y que los sindicatos hasta ahora han ignorado las nuevas formas de trabajo, porque es mucho más difícil sindicar al teletrabajador que al trabajador tradicional de la gran industria.

Yo pienso que el teletrabajo y otras nuevas formas de trabajo son un gran desafío cultural para los sindicatos. Yo no creo que el teletrabajo sea una nueva forma de alienación sino una nueva forma de socialización en el trabajo.

Dr. Angelo Mellone

Lic. en Ciencias Políticas. Periodista especializado en sociología de la opinión pública. Desde 2001 es consejero político y portavoz del Ministro de las Políticas Agrícolas y Forestales de Italia. Docente en la Universidad de Siena. Director del Centro de Estudios de la Fundación “Nuova Italia”. Jefe de la Secretaría Técnica de la Dirección General del Instituto Nacional de Accidentes e Infortunios Laborales (INAIL).

más notas

imprimir nota

Información: info@caminandoutopias.org.ar


mail2web.com - Lea su correo electrónico

Lea todos sus correos POP3 desde cualquier equipo, en cualquier lugar del mundo.
¡Sin necesidad de registrarse!

Creative Commons License This work is licensed under a Creative Commons License.