| 1
de julio de 2008
El
teletrabajador y la información
asimétrica
George
Stigler fue uno de los economistas
pioneros en resaltar
que la información económica
no es un bien libre en los mercados de
bienes y servicios como suponía
el planteamiento clásico de microeconomía,
sino que es escaso, de difícil
acceso en ocasiones y por lo mismo cuesta
tiempo y dinero el obtenerla por los
demandantes.
¿Cuánto vale hoy la información
y quién la tiene?
El trabajador que pierde su trabajo, ¿cuanto
daría por saber adonde conseguir
uno nuevo?
En cambio, las empresas tienen bajo
buen resguardo excelente información
que les permite optimizar sus ganancias.
Basta observar los mercados financieros,
los cambios en la bolsa, ubicación
de la mano de obra barata y calificada,
etc.
¿Cúal
es la diferencia entre unos y otros
-trabajadores y empleadores/
compradores y vendedores?: La asimetría
en la disponibilidad de la información.
Esta asimetría afecta nuestras
posibilidades de vender bienes o prestar
servicios en el momento oportuno y en
el mejor lugar. Es decir que la ausencia
de información se convierte en
un obstáculo para obtener el máximo
beneficio posible (salarios - honorarios
- precios). Sin embargo es difícil
pensar que la contratación de
trabajo y otras compras circule por los
mismos carriles o tenga iguales desventajas
para los empresarios o aquellos que detentan
la información.
La ignorancia sobre la ubicación
del interesado en nuestras capacidades,
nos obliga a invertir gran cantidad de
horas antes de encontrar una oportunidad
laboral –o de teletrabajo. ¿Qué poco
organizados que estamos?
Justamente la teoría de la información
asimétrica, se basa en la idea
de que uno de los dos actores involucrados
en el proceso económico desconoce
información relevante que el otro
actor sí posee, de tal forma que
esta falta de información implica
obstáculos para que el mercado
del bien o servicio en cuestión
trabaje eficientemente. En algunos casos
se puede plantear un tema moral ya que
quien posee la información puede
aprovecharse u obtener mayores beneficios
del que no la tiene.
Imaginemos
un teletrabajador que exporta sus servicios
a un comprador
que pagaría
mucho más caro ese
servicio en su país.
Quien vende, puede no tener
información sobre
el costo de similar servicio
en el país
contratante y perder la oportunidad
de optimizar su beneficio
ya que puede vender
a precios locales. El mayor
beneficio se ubicará en
algún punto
entre lo que vale aquí y
lo que vale allá. ¿Pero
si desconocemos lo que vale
allá...?
Desde esta mirada, la información
pasa a ser un bien en sí misma.
Los costos de este bien son las horas
invertidas en la búsqueda y los
días que se deja de percibir un
salario u honorario hasta que encuentre
un teletrabajo. En esta sociedad de
la información
y el conocimiento es importante achicar
la brecha tecnológica, es decir
buscar por todos los medios y estrategias
posibles que las TICs se encuentren distribuidas
por todos los rincones del país
y al mismo tiempo que sea accesible para
todos... pero las brechas en la disponibilidad
de la información, ¿cómo
la cerraríamos?
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