| 1
de julio de 2008
2000-2008:
Etapas del desarrollo del teletrabajo
Tres
etapas para definir un proceso histórico. El entorno
electrónico
que trajo innumerables cambios que impactaron
en nuestra vida dentro del proceso histórico
de la evolución tecnológica, ha dado
lugar a un tercer entorno de
desarrollo. Este se suma al
primer entorno agrario y
al segundo
entorno
industrial, y se expande en lo que conocemos
como la Sociedad de la Información.
Las nuevas
formas de organización del trabajo
como el teletrabajo se introducen y expanden
en él.
En el mundo, el teletrabajo se ha desarrollado por diferentes motivos. En EE.UU.
para evitar los traslados y la contaminación, en Italia para aumentar
la tasa de natalidad, en Portugal para mejorar la calidad de trabajo, en
el norte de Europa por el clima. En Argentina y en varios países de
LAC podemos decir que fue impulsado por la falta de trabajo y mayoritariamente
se desarrolló en forma
autónoma o independiente, pues no había muchas opciones.
Cuando
empezamos con el teletrabajo, en
el año
2000, fue debido al
crecimiento del desempleo que provocaba
una importante emigración
de estudiantes. Los hechos acontecidos
con la crisis
del 2001 y el apoyo de los medios
de
difusión nos vincularon fuertemente
con la sociedad y nos pusimos AL
LADO DE LA GENTE. Esta fue
la característica de la
primera etapa que el CTT
encaró en Argentina.
Así,
durante los primeros años estuvimos
al lado de quienes buscaban en esta
forma de trabajo una esperanza para
salir de
una realidad que no les brindaba
ninguna oportunidad.
Así para muchas personas que contaban
con tecnologías, era importante
avanzar en la incorporación rápida
de conocimientos complementarios, que
ampliaran sus fronteras laborales pero
fundamentalmente había que ampliar
nuestra visión.
Si algo nos dejó aquella época
dura fue que la sociedad aprendió a
organizarse, a buscar apoyo y a unirse.
Si
pudiera hablar de una segunda
etapa en la evolución
del teletrabajo en nuestra
región diría
que esta fue el INVOLUCRAR
A LOS ORGANISMOS GUBERNAMENTALES,
tanto nacionales como
internacionales: Ministerios
de Trabajo, Cancillerías
y Organismos Internacionales.
Hoy hablamos de una tercera
etapa: mostrar a
las empresas que el
teletrabajo puede
acompañar el desarrollo
y el crecimiento dando prioridad
a los recursos humanos, hay
que PRODUCIR RESULTADOS trabajando
para la inclusión
laboral.
Esta etapa se
caracteriza en destacar
la importancia
de trabajar para el cambio
cultural
que implica
una nueva forma de organizar
las actividades. El desafío de seleccionar a las
personas, fijar objetivos, pactar la
agenda de reuniones presenciales, realizar
reuniones virtuales productivas, establecer
los medios y frecuencia de la comunicación,
capacitarnos en el uso de nuevas herramientas,
son solo algunos de los puntos que hay
que llevar adelante.
El trabajo a distancia
rompe con la supervisión
tradicional y requiere que jefes y trabajadores,
establezcan relaciones laborales maduras
basadas en el respeto y la confianza
mutua para que funcione en beneficio
de todos.
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