| 15
de mayo de 2008
Retenciones
y sociedad del conocimiento
Es
el título del artículo
escrito por Ricardo Sidicaro, profesor
de la Facultad de Ciencias Sociales de
la UBA, Investigador principal del CONICET.
Me permití ponerle el mismo título
porque expresa la contradicción
actual que enfrentamos.
Por
un lado asegurar la cuota alimentaria
y por el otro asegurar el desarrollo
. Eso nos hace pensar en el mundo en
que vivimos y en el que vamos a vivir.
No cabe duda, que el motor que impulsará el
desarrollo será la ciencia y
la tecnología, base objetiva
y subjetiva del TELETRABAJO. El teletrabajo
no existiría
si no se hubiera descubierto la microelectrónica,
la ciencia computacional, la robótica.
Abrir
el debate profundo sobre este momento
en que vive toda la sociedad,
es vital
para nosotros tal lo demostrado en
las reuniones habidas en distintos ámbitos
de nuestra legislatura y del Ministerio
de Trabajo.
Existe
en algunos la tendencia de contraponer
las ciencias sociales
y laborales a
las ciencias básicas y la
tecnología.
A minimizar la categoría de
teletrabajo como una decisión
arbitraria y antojadiza. Por otro
lado el sector político
no está acostumbrado a convocar
a los investigadores científicos
y tecnológicos. Su práctica
ha sido el de subestimarlos “políticamente” y
de no escucharlos, motivados por
resolver -como dicen- problemas “más
acuciantes” , “ más
reales", que debatir,
pensar y reflexionar el porqué nos
dirigimos a la sociedad del conocimiento.
Si
no prestamos la debida atención
y destinamos los recursos necesarios
vamos a quedar relegados, empobrecidos
como países periféricos
con tierras baratas para los grandes
inversores globalizados, con gobiernos
dúctiles y salarios agrícolas ínfimos
y en negro, con una brecha digital
tan grande y profunda que nos deteriorará inexorablemente
y nos impedirá cerrarla.
Se trata de entender que el teletrabajo
es el resultado, la expresión
concreta y objetiva que en el ámbito
de la producción han contribuído
la ciencia y la tecnología y que
su permanente desarrollo abrirán
infinitos caminos para TELETRABAJAR.
Naum Poliszuk
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