| 1
de mayo de 2008
Teletrabajo
precario
El
título representa uno de los
binomios más mentados cuando se
critica al teletrabajo.
La precariedad laboral representa
un conjunto de condiciones que
determinan
una situación de desventaja o
desigualdad. No solo tiene en cuenta
la falta de estabilidad o temporalidad
del trabajo sino otros conceptos como
diferencias salariales injustificadas,
dificultad o imposibilidad de ascenso
o promoción profesional, exceso
de horas trabajadas, dificultad o imposibilidad
de acceso a la formación, riesgos
para la seguridad y la salud laboral,
renuncia a derechos laborales, entre
otros.
Si entendemos que el teletrabajo
es trabajo, y que la palabra
tele sólo identifica
a la modalidad de trabajo a distancia,
entonces es innegable que sufre de los
mismos males que el trabajo.
Si
sufre de los mismos males, será menester
de todos, pero en especial
de legisladores, el poder prever,
evitar y por lo
menos suavizar las situaciones de precariedad.
En
algunos discursos anti teletrabajo
suele citarse la palabra precariedad
como algo exclusivo del teletrabajo
y se argumenta -en forma indirecta-,
que evitando
esta modalidad terminaríamos
con la precariedad y por lo tanto
consideran que es mejor ignorarlo...
cuanto
menos se lo nombre mejor!
Que bueno sería terminar con la
precariedad atacando un sólo aspecto!
Pero
a riesgo de causar alguna desilusión,
en primer lugar es difícil
pensar que el teletrabajo
pueda terminar. Esta
afirmación desconoce
que es producto del avance
científico tecnológico
de la humanidad. ¿Se
puede pensar en que las Tics
o que Internet desaparecerán?
Si su respuesta es no lo
mismo podemos decir acerca
del teletrabajo, ya que son
las herramientas de producción
que utiliza y no se ve por
el momento un motivo suficientemente
valedero para
que empresas y personas físicas
opten por descartarlo.
Si
bien no son buenas las generalizaciones,
ya que no
todos podrán ser teletrabajadores.
Se pueden argumentar diferentes
motivos para el sí y para el nó al
teletrabjao. Los no más comunes son:
porque no quieren, porque no los dejan,
porque no tienen
el lugar apropiado, porque
los jefes no aceptan trabajar a distancia,
porque
el trabajo no se puede
hacer a distancia, etc.
Para
los sí encontramos: hay
quien no quiere trabajar de otra forma,
odia los
traslados, quiere
estar cerca de su familia,
no quiere
estar
con su jefe permanentemente,
no quiere que lo interrumpan,
su trabajo
lo
permite y su jefe también.
Sea cual sea su posición, estamos
seguros de que encontrará razones
para fundamentarla. Pero también
estamos seguros de que, por cada uno
de los motivos por los que cree que el
teletrabajo no es una opción para
usted, encontrará a otra persona
que opinará exactamente lo contrario
y tendrá tantos o más argumentos
para fundamentarla.
|