| 15
de marzo de 2008
En
el mes de la mujer... retomamos nuestra
edición de Teletrabajando
El
8 de marzo se celebró el Día
Internacional de la Mujer. Le proponemos
ver una serie de puntos vinculando el
teletrabajo con las actividades que usualmente
realiza una mujer y también con
algunas de las dificultades que aún
enfrenta en el ámbito laboral.
Cuando
la mujer decide teletrabajar en su
casa, ello no la libera de las
responsabilidades que siempre ha tenido
en su hogar. Esto significa que no hay
un cambio de actividades sino que el
teletrabajo se convierte en
algo
mas
que la mujer tendrá que sumar a lo que
hace diariamente.
Un
estudio del caso M4M
de Malasia, realizado por APC, indica que las mujeres
teletrabajadoras; en relación
a los hombres teletrabajadores:
- iinterrumpen
más sus tareas al tener que atender
las actividades domésticas,
- les
cuesta más terminar a tiempo debido
a
su doble o triple rol,
- los
hombres no tienen problema en trabajar
de noche
o los fines de semana en caso
de atrasarse en un trabajo; las
mujeres
sí.
- Por
lo general, los hombres teletrabajadores
tienen un uso exclusivo de la computadora,
mientras que la familia espera que
las mujeres que desempeñan
igual tarea la compartan con otros
miembros.
- Los
hombres tienen más apoyo de
su cónyuge e hijos en caso
de tener que dedicar tiempo extra
para entregar
un trabajo.
- La
llegada de los niños
de la escuela interrumpe el trabajo
de la mujer,
pero no el del hombre.
- Varias
mujeres encuestadas admitieron que
también
se ocupaban de los ancianos o miembros
discapacitados de
la familia. Ningún hombre
señaló cumplir
una tarea de esta índole.
- Las
mujeres cuentan con menos oportunidades
para la capacitación técnica
y para mejorar sus conocimientos
en materia de TIC.
Pero.. ¿los
resultados sólo fueron
negativos? No fue así. El
estudio mostró que el teletrabajo
puede generar cambios
positivos en la autoestima
de las mujeres y en la relación
entre los géneros
dentro del hogar:
-
A
traves del teletrabajo las mujeres
aumentan
la confianza en sí mismas
y su satisfacción
personal:
-
el
teletrabajo
amplía sus intereses
más
allá de
su familia
y le
permite aumentar los ingresos en
el hogar sin moverse de él.
-
El
trabajo a distancia
mejora
las aptitudes
de cada
trabajadora,
ya que
aprenden
a resolver
problemas
menores
de
computadora
por su
cuenta.
-
Aumenta
la
capacidad de las
mujeres
para
ampliar
el
negocio e, incluso,
el
trabajo a distancia
se
convierte
en
una oportunidad
de
lanzamiento
de
nuevos
negocios.
Por
otro lado, los
hombres señalan que colaboran
más en las tareas domésticas,
aunque tengan personal de servicio
en la casa, y que también
participan más
de la
vida familiar
desde que
comenzaron a
trabajar desde
el hogar.
Las
mujeres teletrabajadoras
encuentran ayuda
técnica y asesoramiento
en sus cónyuges
para
la
compra
de
equipos
o
mejora
del
que
tienen.
La
mayoría de los encuestados
admitió que tomaban decisiones
en consulta con sus cónyuges y
que las mujeres asumían
un
nuevo
rol
en
este
sentido.
Otra
nota publicada
en aprendemas.com llamada Mujeres
Directivas, cuestión
de confianza dice que La mayoría
de las directivas considera que las medidas
de conciliación que llevan a cabo
las empresas (en España) son insuficientes.
No es de extrañar, por tanto,
que el 70% opine que España se
encuentra a la cola de los países
europeos en materia de conciliación.
De hecho, cuatro de cada diez aseguran
que han tenido que elegir alguna vez
entre un ascenso laboral y su familia.
Dicen, además, que uno de los
factores que incide de forma más
directa a la hora de conciliar la vida
laboral y personal es el horario de la
jornada laboral, pues la práctica
totalidad
de
las
mujeres
encuestadas
por
Adecco
(96,3%)
considera
que
su
influencia
es
negativa
para
compaginar
ambos aspectos. Como
alternativas a la rigidez del horario
establecido, ocho de cada diez ejecutivas
se muestran partidarias de tener “un
horario intensivo, flexible de entrada
y salida”. Resalta además
el hecho de que el 95% de ellas considere
el teletrabajo como una opción
que favorece la conciliación.
En concreto, un 51,3% opina que “lo
más importante es trabajar por
objetivos, independientemente de la presencia
en el lugar de trabajo”, mientras
que un 43,7% piensa que la mejor opción
es “la combinación de teletrabajo
y jornada presencial”. Por el contrario,
tan sólo un 5% no confía
en esta modalidad ya que pìensa que “disminuye
el rendimiento y es una moda pasajera”.
Para
algunas mujeres puede que
cargar con algo más a las tareas
habituales del hogar
no sea algo atractivo pero,
para otras probablemente
sí.
Las generalizaciones tienen
poco lugar cuando las necesidades,
la diversidad y
las realidades
son tan complejas. El
teletrabajo para la mujer
es una nueva opción
y solo ella decidirá si
la adopta o la descarta.
Para
terminar, solo
nos gustaría
agregar que la asociación del
teletrabajo con el trabajo a domicilio
no es lícita. Si lo hacemos solo
lograremos trasladarle los mismos estigmas
de desprestigio y
de trabajo de inferior calidad, confundiendo
a muchas personas que piensan en el teletrabajo
como una alternativa superadora.
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