| 15
de julio de 2007
¿De
que hablamos cuando hablamos de inclusión?
Se
habla de inclusión social,
inclusión laboral, inclusión
digital... pero de que estamos hablando
realmente?.
¿Que
viene a nuestra mente con esta palabra
tan en boga y que cuesta
tanto transformar en acciones concretas?.
Si
jugamos con nuestra imaginación
y armamos una jerarquía con los
conceptos, tal vez usted coincida en
ubicar algunos de ellos en el siguiente
orden:
1. persona
2. persona excluida
3. persona con discapacidad
4. educación
5. educación digital
6. pobreza
7. marginalidad
8. desarrollo
9. igualdad
10. oportunidades
11. inequidad
12. tecnologías
Muchas
palabras aparecen como opuestas, o
como consecuencia de la falta de inclusión.
Para
las ciencias sociales, la pobreza
y la marginalidad están íntimamente
ligadas a la ausencia de inclusión.
La UNESCO ha mostrado la relación
que existe entre educación y pobreza. Los
conceptos de pobreza y marginalidad
nos remiten a temas económicos
que impactan en lo social, pero también
son los entornos culturales, la historia
y los contextos cambiantes entre los
países y al interior de cada uno
los que determinan grados de inclusión
o de exclusión.
Desde una visión constructivista
ambos conceptos son condicionados mutuamente.
Por eso si pensamos en uno... aparece
el otro, en otras palabras es la unidad
de la diferencia (1). Casi no podemos
referirnos a uno sin pensar en el otro.
El acceso y apropiación tecnológica
empieza a tener una presencia relevante
dentro del binomio inclusión/exclusión
especialmente cuando este término
se asocia a “Desarrollo”.
El “Desarrollo” también
debe pensarse en relación a la “Sociedad
de la Información y el Conocimiento” y
por lo tanto podríamos dividir
así:
-
la
Sociedad de la
Información
requiere de
una infraestructura
que pueda soportarla
dentro de una distribución
geográfica
equitativa
y
- la “Sociedad
del Conocimiento” requiere
educación de calidad
para todos.
Para terminar compartimos esta idea:
la “exclusión”,
es el resultado de lo que la sociedad
describe,
efecto de la operación
autodescriptiva, por tanto no
está en relación
a la idea de que los sujetos
sean o no parte de la sociedad,
esta pertenencia
estará más bien
dada por la ubicación
del observador en la descripción,
por tanto podemos afirmar que
es posible situarse desde
el lado de la exclusión,
para dar cuenta de ella.(1)
Cuéntenos
como se siente comprometido con el
"desarrollo inclusivo", que palabras
agregaría o como sería
el orden que usted le daría
a ver si "construimos el
concepto de inclusión"
que permita hacer una transformación
que beneficie a todos por
igual.
(1)
http://revistamad.uchile.cl/publicaciones/mad/05/paper07.htm
|