| 1
de Octubre de 2006
Principales
críticas al Teletrabajo
Usualmente
encontramos algunos puntos de análisis
que son adversos al teletrabajo. Sería
bueno darles una mirada amplia a cada
concepto y prepararnos para profundos
cambios.
Algunos
escritos que valoran negativamente
al teletrabajo, solo logran ver un
aspecto. Sin embargo, el teletrabajo
tiene aspectos positivos y aspectos
negativos.
Depende de donde nos paramos para hacer
el análisis.
Por
lo general, las mayores críticas se
centran en la lógica "capital-trabajo",
como una nueva racionalidad productiva
que invade el domicilio del trabajador
y limita el accionar de los sindicatos.
La flexibilidad negativa que permite
el teletrabajo es aprovechada por el
empresario para hacer trabajar
más horas al trabajador (confundiendo
productividad con carga de trabajo),
trasladarle los costos que deberían
corresponder
a la oficina, y quitarle derechos por
lo que se precariza su puesto de
trabajo. La
nueva lógica de producción también
hace difusa la relación ocio-trabajo
y la relacion salarial se convierte
en
un pago a destajo por resultados.
Las
experiencias que cuentan los teletrabajadores y
las empresas
en nuestro sitio adonde cada lector
puede escribir y corroborar la veracidad
de
las mismas no siempre coincide con estas
críticas. Incluso
a veces se citan empresas como IBM dado
que no hay muchas experiencias aún.
Sin embargo, IBM, ha realizado
un programa meditado de teletrabajo.
Facilita las tecnologías, y conectiviad
a sus empleados, les paga
un plus
por gastos
que pudieran generarse ante esta nueva
modalidad de teletrabajo y les dá la
opción de volver a su puesto presencial
en el caso de que el trabajador no
se adapte a la modalidad.
En
la investigación Etis-Lac estamos siguiendo
un puesto de trabajo de un supervisor
y un operador telefónico que se han
deslocalizado. El supervisor ha manifestado
que en la empresa había llegado al
techo de sus posibilidades de desarrollo
y que esta forma de trabajo, que él
mismo
había
pedido ser considerado
para la experiencia, lo había motivado
y lo sentía como una oportunidad de
desarrollo. La falta de oportunidades
de desarrollo en la empresa suele ser
otro punto de críticas para esta modalidad
de trabajo.
Ser
lo suficientemente amplio para ver
los aspectos negativos y los positivos,
permite rescatar el valor que tiene
para algunos y tambien
ver que hay riesgos. La invisibilidad
del trabajador puede llevar a una conversión
del trabajador dependiente en trabajador
autónomo y de esta forma quitarle
los derechos
que le corresponden. Lamentablemente,
esto sucede aún en situaciones
que no son de teletrabajo.
Tratando
de preparar un camino más saludable
a una modalidad que nosotros no inventamos,
el CTT pidió la creación
de una Comisión
de Teletrabajo en el Ministerio de
Trabajo de la Nación
Entendemos
que es importante el diálogo entre
los sectores gremiales, empresarios
y estado ante una modalidad que tiene
aspectos que rompen la tradicional
organización del trabajo y por lo tanto
puede provocar desbordes perjudiciales
desde uno u otro lado. Pero ello no
nos hace negarlo, ni cruzarnos de brazos.
La
investigación Etis-lac,
arrojó sobre más de 1500
teletrabajadores de Argentina que el
25% son trabajadores
en relación de dependencia.
Más del
90% tienen estudios superiores, donde
el 55% son universitarios y posgraduados.
Entre los independientes, el 30% son
exportadores.
Por
lo tanto no se puede hablar con tanta
facilidad de trabajo informal cuando
nos referimos al teletrabajo. Para
la estructura del empleo, el profesional
y el empleado administrativo no forman
parte del trabajo informal.
Hay
en esta investigación más trabajadores
independientes que exportan a otros
países sus servicios que
teletrabajadores
en relación de dependencia. Por lo
cual es importante ver que para muchos
constituyó una nueva fuente de trabajo.
Otro
punto complicado y donde todos tenemos
que aprender, es
en organizar nuestro tiempo de trabajo
y de ocio. Nada fácil nos resulta
a quienes hemos crecido en la lógica
de producción
con horario de entrada
y de salida. Muchos de los teletrabajadores,
que somos adictos al trabajo, debemos
reflexionar sobre nuestra organización.
El 15 de septiembre
publicábamos
una
nota del diario
La Nación donde los
empresarios estadounidenses estaban
penalizando a aquellos que no se desconecten
en sus días libres.
Por lo tanto, no es tan claro saber
si se aumenta la productividad o la
carga de trabajo. Por este motivo es
importante que las empresas se
organicen en base
a objetivos
y resultados, donde lo que se requiera
no sea más o superior a lo que
se le requiere a un trabajador presencial.
Muchos
de los críticos también suelen hablar
del aislamiento del teletrabajador.
En el diccionario "aislar" significa
dejar a una persona sin
el
trato
de la gente, dejar una cosa separada
de las otras. Nosotros preferimos referirnos
a un cambio en
las relaciones
sociales, ya que es improbable que
una persona deje de vincularse con
otras, seguramente sumará contactos
que antes no tenía, e incluso lo seguirá
haciendo con sus compañeros
a través
de medios
electrónicos y se verá para actividades
extralaborales si esta era su costumbre.
Ello sin nombrar que la mayoría de
las empresas prefieren que los teletrabajadores
si viven cerca, vayan a la oficina
con cierta frecuencia.
Aceptar
teletrabajar nos hace estar atentos a los
cambios que nos proponga la empresa.
Estar informados y prevenidos para
no perder nuestros derechos podría
hacernos descubrir una forma de trabajar
que se adapte a nosotros y
si no lo hacemos pidamos cláusulas
que nos permitan revertir y volver
a nuestro puesto presencial.
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