| 15
de Julio de 2006
Hacia
la cultura del teletrabajo
Nota
publicada en Canal ar el 14-7-06.
La
convergencia tecnológica
de las últimas décadas
generó un
entorno electrónico que trajo
innumerables cambios que impactaron
en nuestra vida. Este tercer
entorno electrónico que
se suma al primer entorno agrario y
al segundo entorno industrial , se
expande en lo que conocemos como la
Sociedad de la Información. Hoy
podemos acceder a otras formas de estudio
(teleformación), de participación
(teledemocracia), de ciencias médicas
(telemedicina) y también a nuevas
formas de organización del trabajo
(teletrabajo).
Cuando
decidimos presentar el proyecto en
la Facultad de Ciencias Sociales de
la UBA, para crear un Centro de Teletrabajo
y Teleformación (CTT), en el año
2000, se debió al crecimiento
del desempleo que se sumaba a una importante
emigración de estudiantes. Los
hechos acontecidos con la crisis del
2001 y el apoyo de los medios de difusión
nos vincularon fuertemente con la sociedad.
Durante
los primeros años los
voluntarios del CTT trabajamos al lado
de quienes buscaban en esta forma de
trabajo una esperanza para salir de una
realidad que no les brindaba ninguna
oportunidad. En el mundo, el teletrabajo
se ha desarrollado por diferentes motivos.
En EE.UU. para evitar los traslados y
la contaminación, en Italia para
aumentar la tasa de natalidad, en Portugal
para mejorar la calidad de trabajo, en
el norte de Europa por el clima. En Argentina
podemos decir que fue impulsado por la
necesidad de los mismos interesados ante
la ausencia de trabajo y mayoritariamente
se desarrolló en forma autónoma
o independiente.
Así con tecnologías a
disposición, que la convertibilidad
nos había permitido adquirir a
muchos argentinos, era importante avanzar
en la incorporación rápida
de conocimientos complementarios, que
ampliaran nuestras fronteras laborales
pero fundamentalmente nuestra visión.
Se preparó un seminario gratuito
que se dictó y se dicta en forma
gratuita en colegios, sociedades de fomento,
asociaciones culturales, sindicatos,
ministerios, universidades y a todo otro
grupo interesado que lo solicite. La
sociedad aprendió a organizarse,
a buscar apoyo y a unirse. Derivado del
Centro se creó una comunidad de
teletrabajadores, la Comisión
TIC de USUARIA . Desde aquí se
desarrollaron programas de estudios específicos
que nos convirtió en pioneros
en América Latina con el apoyo
de UNESCO.
Hoy
el empleo está creciendo
y las condiciones económicas siguen
mejorando, por lo tanto nos convocamos
en una nueva etapa: mostrar a las empresas
que el teletrabajo puede acompañar
el desarrollo dando prioridad a los recursos
humanos antes que a las estructuras.
Luego de investigar y estudiar los programas
de implementación más exitosos,
hemos desarrollado un programa para poder
presentar a los empresarios que ya han
empezado a mirar esta posibilidad para
responder rápidamente a los requerimientos
sociales y a los del mercado.
Es
importante trabajar para el cambio
cultural que implica una nueva forma
de organizar las actividades. El desafío
de seleccionar a las personas, fijar
objetivos, pactar la agenda de reuniones
presenciales, realizar reuniones virtuales
productivas, establecer los medios y
frecuencia de la comunicación,
capacitarnos en el uso de nuevas herramientas,
son solo algunos de los puntos que hay
que llevar adelante. El trabajo a distancia
rompe con la supervisión tradicional
y requiere que jefes y trabajadores,
establezcan relaciones laborales maduras
basadas en el respeto y la confianza
mutua para que todo funcione en beneficio
de todos.
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