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de Junio de 2006
EXPORTAR
SOFTWARE
“El
año pasado se exportaron
240 millones de dólares, y cabe
destacar que el 70% de esa exportación
corresponde a la retribución de
mano de obra. Los
principales mercados son: España,
EE.UU., México,
Brasil y Chile, con Francia, Italia,
Noruega, Canadá, China, Israel”.
Así lo informa Carlos Pallotti
titular de la Cámara de Software
y Servicios Informáticos de
la República Argentina, y que
va a seguir , pues hay grandes posibilidades
de ampliar los mercados y expandir
esta
actividad que ya hoy está ocupando
más mano de obra que la industria
automotriz.
Cabe recordar que hace
dos años,
en el 2004 fue aprobada la Ley de Software
y que recién ahora se está poniendo
operativo el sistema de promoción
través de la Secretaría
de Industria. Más de 250 firmas
se postularon para ser promocionadas
y hasta ahora hay unas 30 aprobadas.
Por primera vez se vió a un gobierno
que reconocía a este sector como
estratégico.
Hay muy pocas empresas
trasnacionales que se presentaron porque
comercializan,
traen productos para revender aquí.
Esta Ley promociona a quienes hacen industria,
y fija estabilidad fiscal por 10 años,
fija compensación de impuestos,
dispone una reducción del 60%
del Impuesto a las Ganancias, y, desde
su sanción se aumentó la
cantidad de personal ocupado, de 20 mil
en 2002, a los 35 mil trabajando actualmente.
, y si sigue así en el 2007 llegará a
los 40 mil, con sueldos promedios de
$ 3000,- mensuales.
Hay sobredemanda de profesionales. Como
dato ilustrativo y para mostrar que durante
la crisis muchos dejaron de estudiar
carreras duras, basta decir que en 2005
se incorporaron 5000 personas, cuando
en todas las Universidades Nacionales
egresan cerca de 3400 profesionales.
Podemos competir eficientemente
ya que tenemos excelente calidad de
mano de
obra, y de las universidades egresan
buenos profesionles. Pero también
se necesitan técnicos, egresados
de carreras terciarias.
El profesional argentino
es muy creativo. Nada que ver con el
software factory
que impone procedimientos. El argentino
medio no es sistémico, tiene gran
creatividad que se deberá potenciar.
Podemos producir cosas exclusivas que
se distingan por su innovación.
Sería
muy bueno que la exportación
de teleservicios, entendido como el producto
de la mayoría de los teletrabajadores,
que en definitiva es un intangible como
el software, vaya siguiendo
los pasos de este y que en
poco tiempo
forme
parte
de una política de estado y de
la agenda diplomática de nuestro
país.
(Datos extraídos
del reportaje de Cledis Candelaresi
publicados por
CASH el 14.5.06.)
Naum Poliszuk
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