Editorial

El estigma de ser freelance

Quienes son hoy estos trabajadores? Excluidos del mercado, no son ni trabajadores ni empresarios, un trabajador híbrido atacado por los gremios.

Las diferentes crisis provocaron la explusión de trabajadores de las empresas formales. Sin ahondar en los motivos que lo llevaron a decidirse por ser freelance, ya que provienen de diferentes fuentes, desde sindicatos que no supieron cuidar sus empleos, crisis que provocaron su despido de la empresa, bajos salarios que lo impulsaron a la búsqueda de un futuro mejor, el exceso de edad, etc. Este trabajador ha tenido que autoproveerse de un trabajo para susbsistir.

Claro, también están aquellos que eligen ser un profesional libre sin un motivo que los obligue a ello.

Sin embargo sea cual sea el caso, este trabajador hoy compite con el trabajo formal ofreciendo sus servicios y facturando por ellos, sin recibir un salario fijo. Algunos dicen que esta es una forma de precarizar el trabajo y de facilitar la tercerización de parte de las empresas, pero nadie se ocupa de su situación.

Los gobiernos los capacitan para un autoempleo pero no se ocupan de conseguirles los clientes y las regulaciones del trabajo no los incluyen. Por lo tanto, se convierten en empresas unipersonales, emprendedores, monotributistas, freelancers, autónomos, independientes, que invierten sus indemnizaciones en un negocio unipersonal u ofrecen sus servicios a través de Internet.

Sea cual sea la denominación que se elija, constituyen millones de personas tratando de arreglárselas. Cuando alguna empresa los contrata, aparecen los gremios para protestar por contrataciones precarias usualmente de locación de servicios o solo facturando honorarios por la prestación de sus servicios.

No están sindicalizados y por consiguiente tampoco aparecen en los convenios colectivos.

El 80% de los teletrabajadores se encuentra en esta situación. Son trabajadores que encontraron en esta forma de trabajar una solución a su desempleo pero que hoy encuentran dificultades para recorrer el camino del empresario independiente.

La responsabilidad del autónomo es ilimitada. Responde con sus propios bienes actuales y futuros. Empresa y persona son lo mismo, unidos en el riesgo, la ambición, la falta de seguridad económica y el tremendo esfuerzo que debe hacer para recorrer el digno camino de la subsistencia.

¿Quién se ocupa de ellos?

Las empresas en su afán de aumentar sus ganancias encuentran en estas formas de trabajo autónomo y en el teletrabajo formas para disminuir sus costos contratando mano de obra barata, por lo que el autónomo se convierte en una suerte de amenaza del empleo.

¿Estaremos frente a un nuevo oxímoron cuando decimos Auto-empleo? Autonomo y empleo unidos. ¿Dos que no son dos formas diferentes de trabajador?

Los sindicatos ¿no deberían integrar a los autoempleados a sus convenios? ¿No son en muchos casos sus mismos trabajadores alguna vez aportantes, que ahora están desempleados?

En el mes de junio una huelga de transportistas autónomos españoles que reclamaba un precio especial para el combustible fue considerada una huelga empresaria.

Por otro lado en España está regulada la figura del trabajador autónomo económicamente dependiente (TRADE), es decir aquel cuyo 75% de sus ingresos depende de un solo cliente.

En Argentina no existe esa figura. Si el contratante fuera la misma empresa donde trabajaba el autónomo, sería considerado un fraude laboral, un falso autónomo.

Evidentemente el mundo laboral cambia con las crisis, con las tecnologías, con la descentralización, la flexibilidad, con las nuevas generaciones. El teletrabajador autónomo es el nuevo trabajador hibrido de la sociedad de la información.

Tendremos que esperar para ver como se ira dando su encuadre legal tanto para la relación de dependencia, como fuera de ella.

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