Tecnologia

¿Hacia dónde vamos? El Internet de las cosas

"Nos convertimos en lo que contemplamos. Nosotros le damos forma a nuestras herramientas y luego, nuestras herramientas nos moldean a nosotros" Padre John Culkin, refiriéndose a Marshall McLuhan.

En los años 60 salió al aire "The Jetsons", conocida en español como "Los supersónicos", serie animada de comedia que presentaba la vida de una familia promedio del futuro. George, Jane, Judy y Elroy eran los miembros de esta unidad familiar que habitaban en ciudad Órbita, en un lujoso condominio de apartamentos donde recibían la constante asistencia de Rosie The Robot o "Robotina". Su robótica ama de llaves formaba parte de un ecosistema en el que apagaba, encendía y activaba máquinas constantemente, haciéndoles la vida más fácil a sus amos.

Sin saberlo, William Hanna y Joseph Barbera describieron el hogar del futuro: carros eléctricos que volaban, telecomunicaciones avanzadas, pantallas de televisión tridimensionales, redes 3G, máquinas expendedoras de alimentos, robots inteligentes y todo tipo de inteligencia artificial rodeaba a esta comedia donde la tecnología de punta fue solo una excusa más para abordar diferentes situaciones cotidianas de una familia promedio viviendo en el año 2062.

Sin embargo, ya estamos cada vez más cerca de lo que puede ser una vida cercana al estilo "supersónico" y una de las tendencias que más nos aproxima a ello es "El internet de las cosas". Este concepto, relativamente nuevo, en realidad data de 1999, cuandoKevin Ashton, cofundador y director de la organización Auto-ID Center, perteneciente al MIT, acuñó por primera vez este término.

Al respecto, casi diez años después Ashton afirmó lo siguiente: "Somos seres físicos y así es nuestro ambiente. Nuestra economía, sociedad y supervivencia no están basadas en ideas o en información – están basadas en cosas. No puedes comer bits, quemarlos para mantenerte caliente o ponerlos en tu tanque de gas. Las ideas y la información son importantes, pero las cosas importan mucho más. Aun así, las tecnologías de la información y la comunicación son tan dependientes de los datos originados por las personas que nuestros computadores son más dependientes de las ideas que de las cosas".

El punto de vista planteado por este autor expone una verdadera revolución tecnológica que solo hasta ahora se está observando. En este sentido, se habla de crear un ecosistema de dispositivos (cosas) que accionados por las ideas, faciliten el estilo de vida de los seres humanos, tal y como sucedía en la serie "Los Supersónicos". Más allá de tener información almacenada, el enfoque del Internet de las cosas es meramente pragmático: de nada me sirve tener un súper computador si no me hace mi vida más fácil y si no se conecta con todo lo que está a mi alrededor para hacer de mi vivienda o mi oficina un lugar mejor.

El Internet de las cosas comienza por codificar e inventariar cada objeto de nuestra vida cotidiana: un yogur, un par de zapatos, un cuaderno, una tableta, un smartphone, cualquier cosa debe ser delicadamente etiquetada para poder tener rastreo de cada uno de los elementos que tienen una función en nuestra vida. Luego, otros dispositivos pasarían a comunicarse entre sí a través de Internet, por supuesto, y generar un ecosistema donde la vida está medida y controlada: neveras que aconsejan recetas, termostatos que se regulan según el número de personas que habiten el hogar, computadores que dan órdenes a los hornos, son algunos de los ejemplos que ya estamos viendo actualmente y que fueron parte de los dispositivos premiados en la anterior feria electrónica de consumo CES 2014.

Uno de los pasos que más evidencia que la tendencia se volverá una realidad es la reciente adquisición de la empresa de termostatos inteligentes Nest Labs a manos de Google. Esta compañía, quizás poco conocida en Latinoamérica, fue fundada por dos ex ejecutivos de Apple y producen entre su portafolio de productos termostatos y detectores de humo inteligentes que utilizan la tecnología a su favor para que quien los adquiera tenga algo más que un "simple aparato" en su hogar. Con esta compra, Google claramente se posiciona como una empresa que va más allá de la innovación y que empieza moldear su camino hacia la creación de un hogar inteligente, que posiblemente será controlado desde Internet, a través de un usuario único de Google, quien tendrá la potestad de todo lo que ocurra en su casa.

El camino aún está por empezar, lo que deja una gran brecha abierta para innovadores y desarrolladores. Los dispositivos y aplicaciones que de aquí en adelante salgan deben estar enfocados no solo en responder a ciertas necesidades, sino en propiciar que se solucionen todo tipo de problemas que vayan más allá de las redes o telecomunicaciones. Nuevas maneras de monitorear a los hijos, herramientas para controlar nuestra dieta alimenticia, lentes de contacto para regular niveles de glucosa, electrodomésticos inteligentes, son algunos de los ejemplos que poco a poco van formado el llamado "Internet de las cosas". Como la tendencia aún es difusa, está más que claro que todavía hay un mundo de avances por plantear y concretar: así como cuando Joseph Hanna y William Barbera imaginaron el fantástico mundo de "Los Supersónicos".

Fuente: http://www.colombiadigital.net (http://www.colombiadigital.net/opinion/columnistas/desde-afuera/item/6)