Experiencias

“…El teletrabajo me permitió no sólo concretar mi anhelo de volver a mi ciudad…”

Soy Andrea, Licenciada en Comunicación Social, tengo 39 años, y mi relación con el teletrabajo comenzó hace varios años. Y puede decirse que fue amor a primera vista! En 1993 comencé mis estudios en la Facultad de Periodismo de la Universidad de La Plata, Argentina, con el objetivo de volver a mi ciudad de origen una vez que terminara la carrera

Iba a ser difícil, porque en una comunidad pequeña no hay demasiadas opciones para ejercer la profesión de comunicador: trabajar en algún medio local, iniciar un emprendimiento propio, o volcarme a la docencia. Pero este panorama cambió un día, durante mi último año de estudio, cuando me senté frente a una de las PCs de mi Facultad y navegué por primera vez en Internet; a partir de ese momento supe que quería trabajar online.


En 1999 llegó el ansiado título, la vuelta a casa, y un tiempo después, la conexión a Internet. Empecé a investigar sobre el teletrabajo, su incipiente desarrollo en nuestro país y en Europa, e inicié mi búsqueda, casi a ciegas. En el camino encontré a Sonia Boiarov y al equipo de Caminando Utopías, que fueron de muchísima ayuda para aquellos primeros pasos.

Durante algunos años, y mientras colaboraba en un pequeño emprendimiento periodístico en mi ciudad, recorrí día tras día las poquísimas ofertas de empleo online, que llegaban en su mayoría de España. Buscaba, preguntaba y ofrecía mi trabajo en páginas de
empleo, foros, chats… en una palabra: insistía. Y en 2005 mi búsqueda dió sus primeros frutos, cuando contacté con un medio de comunicación bonaerense que necesitaba a alguien que realizara transcripciones de entrevistas, y ese fue mi primer trabajo online y remunerado.

Con el correr del tiempo, las ofertas publicadas comenzaron a aumentar en cantidad y en calidad, y pude disfrutar de varias oportunidades laborales, de distinta duración y características, para Argentina y España: blogger, atención al cliente, edición de contenidos, correctora, data entry, community manager… trabajos hermosos, apasionantes, que me obligaron a adaptarme y capacitarme. Hoy sigo trabajando online como freelance para dos empresas, en Argentina como data entry, y en España, en contenidos web.

Amo lo que hago y no puedo imaginarme cómo sería mi vida yendo día tras día a trabajar a una oficina. El teletrabajo me permitió no sólo concretar mi anhelo de volver a mi ciudad, también me permitió trabajar siempre a mi ritmo, con mis tiempos, y criar a mi hijo con total libertad de horarios. Y eso tiene mucho valor.

Me es difícil encontrar un aspecto negativo de esta modalidad de trabajo, pero hay que reconocer que se requiere mucha organización y autocontrol, ya que al estar en casa, corremos el riesgo de dejar las cosas “para más tarde”, y que al llegar la noche nos encontremos con que el trabajo está sin hacer. Si no nos organizamos, nuestra vida cotidiana puede interferir en nuestros compromisos laborales.

Me da mucha satisfacción ver la cantidad de personas que hoy ven en el teletrabajo una oportunidad real de desarrollarse profesionalmente.  El trabajo online es muy gratificante, y las posibilidades se han multiplicado para muchas especialidades en estos últimos años.

Espero que mi experiencia pueda ayudar a quienes quieren iniciarse en este camino, para que no bajen los brazos si hasta ahora no tuvieron su oportunidad; hay que seguir buscando, insistiendo, capacitándonos.

Ánimo, que seguramente las oportunidades serán cada vez mayores

Visita mi oficina en http://torresdeteletrabajo.com/oficina/37/C3

Fuente: Infobae.com ()