Editorial

UN 1º DE MAYO DIFERENTE

Recordamos la historia del nacimiento de la industria en Latinoamérica, y con ella el nacimiento de los obreros. Aquellos trabajadores de las fábricas que vendían por tiempo de uso su fuerza de trabajo a los capitalistas que eran los que la compraban.

UN 1º DE MAYO DIFERENTE
Recordamos la historia del nacimiento de la industria en Latinoamérica, y con ella el nacimiento de los obreros. Aquellos trabajadores de las fábricas que vendían por tiempo de uso su fuerza de trabajo a los capitalistas que eran los que la compraban.
Haciendo un poco de historia, los colonizadores españoles y portugueses, no querían que surja la industria, querían que seamos proveedores de materias primas y alimentos para producir y consumir sus mercancías manufacturados en Europa que luegon vendían aquí, llevándoles las ganancias y riquezas a las monarquías imperiales.
Sin embargo en América Latina y en nuestro país, se producian cambios en la estructura económica impulsados por los pueblos que lucharon más de 300 años  por su soberanía. A ellos, al igual que a nosotros se les planteó un doble problema: primero revisar la estructura económica feudalista aplicada por los colonialistas, y segundo desarrollar la industria y fortalecer al Estado Nacional nacido en 1810/1816.
   
En la segunda mitad de 1800 surgieron los talleres de artesanos. Eran muy rudimentarios, con herramientas de puño, donde se hacían sencillos trabajos de producción agropecuaria y minera. Este régimen de producción toma como punto de partida  “la fuerza de trabajo”.
Cuando estalló en Inglaterra la 1ª Revolución Industrial, nuevos descubrimientos científicos se aplicaron al proceso productivo. Habían descubierto “la máquina”. Una nueva herramienta para trabajar mejor, para producir mucho más rápido y por consiguiente aumentar la producción. Se reemplazaba el trabajo manual, por el esfuerzo físico, y se podían producir miles de mercancías más, para abastecer a toda la sociedad.
A diferencia de la manufactura, la revolución industrial toma como punto de partida “el instrumento de trabajo”: la máquina. 
Qué es LA MAQUINA?
La máquina es un conjunto de varias herramientas armónicamente dispuestas en un mismo dispositivo, movida por fuerza motriz, por energía artificial. 
Se compone de tres partes distintas: a) el mecanismo de movimiento; b) el mecanismo de transmisión y c) la máquina-herramienta ó máquina de trabajo. 
Es la máquina–herramienta, la parte principal de la MAQUINA, la que en movimiento agarra y modela el objeto trabajado. Es en la “máquina-herramienta” y en su función desde donde comienza la Primera Revolución Industrial del siglo XVIII.
Estos descubrimientos ocurren en un momento histórico de la sociedad humana. 
La aplicación de la TECNOLOGÍA, dispuesta al sistema de producción, cambia 
todas las relaciones sociales, políticas y culturales.  
Desde el punto de vista económico también cambian las relaciones sociales y políticas. Se crean las fábricas, donde van a ir los obreros a trabajar, a manejar las máquinas, durante un horario que será determinado por el dueño de la fábrica. 
Los dueños de las fábricas son al mismo tiempo dueños de las materias prima, de todas las máquinas, del producto elaborado, del uso de la fuerza de trabajo que le vende el trabajador, como su energía muscular, su capacidad de conocimiento, su inteligencia y su consecuencia y habilidad en el trabajo. El obrero va a trabajar para ese empresario por dinero, un salario que recibe después de haber trabajado, sin ninguna ingerencia en todo lo demás. 
El cambio histórico se vuelve irreversible. Se abre un nuevo período histórico
Así en 1878, aquí en Argentina, los patrones fundan el Centro Industrial Argentino, y los obreros el primer sindicato: la Unión Tipográfica. 
Relatos y novelas se han escrito sobre esos momentos de descubrimientos y de cambios originados en la aplicación práctica e innovadora a los procesos productivos de bienes materiales, de bienes de uso para toda la sociedad.
Tomando como referencia a la Primera Revolución Industrial, estos últimos tres siglos se han caracterizado por el enorme y profundo desarrollo de los avances tecnológicos. 
La historia crítica de la tecnología demostraría que ningún invento del siglo XVIII fue la obra personal de una sola persona. Sí podemos afirmar que es el fruto del conocimiento a que llegó toda la sociedad.
Los descubrimientos y la tecnología del siglo XXI, producidos en la energía, en las máquinas, en los procesos productivos, han dado lugar al Teletrabajador, que usa una nueva herramienta para trabajar, la COMPUTADORA. Una máquina movida por energía eléctrica, que como decía Alwin Walter en 1952 “las computadoras como prototipo más simple de una fábrica completamente automatizada … como modelo primitivo del cerebro y del sistema nervioso humano, el control, la regulación y la enseñanza ( la cibernética )”.
¿Es acaso el teletrabajador un obrero, el obrero de la Revolución Industrial?
¿Es acaso un empleado de servicios?
¿Es un profesional, un intelectual, un profesor/a?
En este 1º de Mayo de 2012, podemos decir sin temor a equivocarnos que asi como en la Primera Revolución Industrial nace el obrero, en esta Primera Revolución de la Automatización , ha nacido el teletrabajador, 
Es otro momento histórico, es un momento temporal del continuo e indescifrable movimiento de la historia humana.
Feliz día del trabajador para todos!
Naum Poliszuk
Centro de Teletrabajo y Teleformación.
Facultad de Ciencias Sociales . UBA
Co-fundador y Co-director
Resolución 2069 / 2000 Consejo Directivo.

 

1ro. de mayo 2012

Haciendo un poco de historia, los colonizadores españoles y portugueses, no querían que surja la industria, querían que seamos proveedores de materias primas y alimentos para producir y consumir sus mercancías manufacturados en Europa que luegon vendían aquí, llevándoles las ganancias y riquezas a las monarquías imperiales.

Sin embargo en América Latina y en nuestro país, se producian cambios en la estructura económica impulsados por los pueblos que lucharon más de 300 años  por su soberanía. A ellos, al igual que a nosotros se les planteó un doble problema: primero revisar la estructura económica feudalista aplicada por los colonialistas, y segundo desarrollar la industria y fortalecer al Estado Nacional nacido en 1810/1816.

En la segunda mitad de 1800 surgieron los talleres de artesanos. Eran muy rudimentarios, con herramientas de puño, donde se hacían sencillos trabajos de producción agropecuaria y minera. Este régimen de producción toma como punto de partida  “la fuerza de trabajo”.

Cuando estalló en Inglaterra la 1ª Revolución Industrial, nuevos descubrimientos científicos se aplicaron al proceso productivo. Habían descubierto “la máquina”. Una nueva herramienta para trabajar mejor, para producir mucho más rápido y por consiguiente aumentar la producción. Se reemplazaba el trabajo manual, por el esfuerzo físico, y se podían producir miles de mercancías más, para abastecer a toda la sociedad.

A diferencia de la manufactura, la revolución industrial toma como punto de partida “el instrumento de trabajo”: la máquina. 

Qué es LA MAQUINA?

La máquina es un conjunto de varias herramientas armónicamente dispuestas en un mismo dispositivo, movida por fuerza motriz, por energía artificial. 

Se compone de tres partes distintas: a) el mecanismo de movimiento; b) el mecanismo de transmisión y c) la máquina-herramienta ó máquina de trabajo. 

Es la máquina–herramienta, la parte principal de la MAQUINA, la que en movimiento agarra y modela el objeto trabajado. Es en la “máquina-herramienta” y en su función desde donde comienza la Primera Revolución Industrial del siglo XVIII.

Estos descubrimientos ocurren en un momento histórico de la sociedad humana. 

La aplicación de la TECNOLOGÍA, dispuesta al sistema de producción, cambia todas las relaciones sociales, políticas y culturales.  

Desde el punto de vista económico también cambian las relaciones sociales y políticas. Se crean las fábricas, donde van a ir los obreros a trabajar, a manejar las máquinas, durante un horario que será determinado por el dueño de la fábrica. 

Los dueños de las fábricas son al mismo tiempo dueños de las materias prima, de todas las máquinas, del producto elaborado, del uso de la fuerza de trabajo que le vende el trabajador, como su energía muscular, su capacidad de conocimiento, su inteligencia y su consecuencia y habilidad en el trabajo. El obrero va a trabajar para ese empresario por dinero, un salario que recibe después de haber trabajado, sin ninguna ingerencia en todo lo demás. 

El cambio histórico se vuelve irreversible. Se abre un nuevo período histórico

Así en 1878, aquí en Argentina, los patrones fundan el Centro Industrial Argentino, y los obreros el primer sindicato: la Unión Tipográfica. 

Relatos y novelas se han escrito sobre esos momentos de descubrimientos y de cambios originados en la aplicación práctica e innovadora a los procesos productivos de bienes materiales, de bienes de uso para toda la sociedad.

Tomando como referencia a la Primera Revolución Industrial, estos últimos tres siglos se han caracterizado por el enorme y profundo desarrollo de los avances tecnológicos. 

La historia crítica de la tecnología demostraría que ningún invento del siglo XVIII fue la obra personal de una sola persona. Sí podemos afirmar que es el fruto del conocimiento a que llegó toda la sociedad.

Los descubrimientos y la tecnología del siglo XXI, producidos en la energía, en las máquinas, en los procesos productivos, han dado lugar al Teletrabajador, que usa una nueva herramienta para trabajar, la COMPUTADORA. Una máquina movida por energía eléctrica, que como decía Alwin Walter en 1952 “las computadoras como prototipo más simple de una fábrica completamente automatizada … como modelo primitivo del cerebro y del sistema nervioso humano, el control, la regulación y la enseñanza ( la cibernética )”.

¿Es acaso el teletrabajador un obrero, el obrero de la Revolución Industrial?

¿Es acaso un empleado de servicios?

¿Es un profesional, un intelectual, un profesor/a?

En este 1º de Mayo de 2012, podemos decir sin temor a equivocarnos que asi como en la Primera Revolución Industrial nace el obrero, en esta Primera Revolución de la Automatización , ha nacido el teletrabajador, 

Es otro momento histórico, es un momento temporal del continuo e indescifrable movimiento de la historia humana.

Feliz día del trabajador para todos!

 

Naum Poliszuk

Centro de Teletrabajo y Teleformación.

Facultad de Ciencias Sociales . UBA

Co-fundador y Co-director

Resolución 2069 / 2000 Consejo Directivo.

 

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