Recursos Humanos

Si ud. quiere elegir desde dónde y en qué horario trabajar, preséntele el

El concepto refiere a una tendencia que se impuso con fuerza a nivel mundial y que ya hizo pie en la Argentina. Es que, con el avance de la tecnología y de la Generación Y, las empresas que no se flexibilicen no podrán retener sus talentos. En esta nota, los detalles de una nueva forma de trabajo Por Cecilia Novoa

[15 de febrero de 2012]

Quizá aún no lo sepa. O, al menos, no lo identifique con el término que leerá a continuación. Pero si la empresa en la cual usted trabaja le da libertad para optar por los horarios que más le convengan y cumplir con sus tareas desde el lugar que le quede más cómodo, es parte de una nueva tendencia conocida mundialmente como "Workshifting".

"Alternar el lugar de trabajo" es la traducción que mejor le sienta a este concepto. Según el informe global iPass Mobile Workforce Report, el Workshifting designa la capacidad de un empleado de trabajar "en cualquier lugar y en el momento que quiera."

TeletrabajadoresSin dudas, la definición de trabajo está cambiando. A las demandas de mayor flexibilidad de las nuevas generaciones que se incorporan al mercado laboral se le suma la proliferación de dispositivos tecnológicos, que están modificando la manera en que ejecutivos y profesionales se mueven y desempeñan en el mundo corporativo.

"Se trata de una tendencia impulsada por el auge de una generación que nació con la tecnología y se fue acostumbrando a contar con ella en todo momento y lugar", remarca Enrique Pla, vicepresidente de ventas de Citrix para Latinoamérica y Caribe.

De acuerdo a su visión, "la realidad es que el entorno de trabajo actual consiste en grupos de empleados que trabajan desde sucursales, oficinas centrales, oficinas residenciales, y redes Wi-Fi y 3G."

En esta línea, el estudio iPass cuestionó a más de 1.100 empresas alrededor del mundo para conocer su opinión respecto al Workshifting y arrojó que los ejecutivos utilizan cada vez más sus celulares y tabletas para trabajar fuera de la oficina.

Los datos son contundentes. Un 38% de los encuestados aseveró trabaja un poco antes de ir a la oficina, 25% mientras llega a la su compañía y un 22% cuando viaja de regreso a su casa. Todos los días.

Esta tendencia, muy común en Estados Unidos y en países de Europa pero incipiente en la Argentina, ha generado que las horas de trabajo ya no se limiten a las jornadas laborales establecidas en los contratos mientras que, en paralelo, cada vez hay un mayor énfasis en la modalidad basada en el cumplimiento de objetivos.

De hecho, cerca del 33% llega a trabajar a sus casas, en tanto el 26% lo hace después de estar con sus hijos. Y casi la mitad de los sondeados (49%) admitió trabajar cuando no puede dormir.

El lado B
Un riesgo no menor, sin embargo, es el incremento de las horas trabajadas, situación se ve reflejada con los resultados de iPass: el 55% de los participantes trabaja por lo menos 10 horas semanales extra, en tanto que el 12% puede aumentar a su horario hasta 20 horas más por cada siete días.

En esta línea, Sonia Boiarov, admite que "el riesgo del Workshifting es que los empleados trabajen más horas de lo establecido, ya sea a la noche o cuando están en viaje."

"Y esto para medir productividad es un riesgo ya que las compañías no pueden evaluar si realmente aumentó la productividad o si el mayor rendimiento es consecuencia de que se agregaron horas de trabajo", enfatiza la directora de Torres de Teletrabajo y fundadora del Centro de Teletrabajo y Teleformación de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Por este motivo, la especialista recomienda a los líderes fijar con claridad los objetivos a alcanzar ya que, de esta manera, se protege que a los empleados de caer en la tentación de trabajar una mayor cantidad de horas diarias.

Pero mientras muchos expertos alertan que el Workshifting está encadenando más a los trabajadores, el estudio encontró que, por el contrario, los hace sentirse más plenos.

La flexibilidad que esta forma de trabajo otorga hace que los colaboradores sientan, en un 54% de los casos, que son más productivos dado que, por ejemplo, sufren menos interrupciones.

Además, el 64% encuentra que el Workshifting les permite cumplir de mejor manera con los compromisos personales.

El 51% se siente más relajado gracias a poder trabajar fuera dice la oficina, mientras que el 40% de los encuestados mostró interés por entrar en este esquema de trabajo por objetivos.

Y otro dato no menor es que tres de cada diez participantes del estudio aseveró que cambiarían de trabajo con tal de obtener más libertad de horarios.

La traba local
En la Argentina, el mayor impedimento con el que se encuentran las empresas a la hora de implementar una política de trabajo flexible es el aspecto legal.

Si bien el desde el Ministerio de Trabajo a cargo de Carlos Tomada se había impulsado en 2010 un proyecto de ley para regular la práctica de teletrabajo, hasta el momento no fue presentado ante el Congreso de la Nación para su posible tratamiento.

"Aunque el trabajo móvil es cada vez más normal y seguramente en unos años será parte del trabajo tradicional, las compañías están atadas a normas que ya quedaron viejas", resalta Boiarov

Y, en diálogo con iProfesional.com, añade: "Ante este contexto, para poder implementar el teletrabajo, se están estirando las leyes que fijan un horario y lugar de trabajo determinado a esta época en la cual, para muchas posiciones, las tecnologías permiten realizar las tareas fuera de la oficina".

Por este motivo, las organizaciones suelen moverse con cautela, tratando de adaptar la legislación vigente y generar un acuerdo sobre los aspectos que no están contemplados en la ley con cada uno de los colaboradores que van a formar parte de un programa de teletrabajo.

Así, por ejemplo, brindan a sus empleados la posibilidad de trabajar a distancia una determinada cantidad de días a la semana pero con la modalidad de home office, es decir, acotando el lugar a su casa, dado el restringido alcance de la cobertura de la ART.

Fijar objetivos, la clave
La experta de la UBA anticipa que aquellas compañías que no flexibilicen sus políticas no van a poder retener a sus talentos, sobre todo a los Generación Y.

A su vez, Boiarov hace especial hincapié en que, al implementar teletrabajo o alguna de sus modalidades, como puede ser el Workshifting, una de las principales dificultades de las empresas es fijar los objetivos cuando los puestos presenciales se convierten en virtuales.

"Tanto el empleado que va a teletrabajar como su líder tienen que estar tranquilos que las tareas previamente establecidas se van a realizar. Con horarios flexibles, a los jefes no debería importarles en qué momento del día los colaboradores hacen las tareas, siempre y cuando cumplan", enfatiza la directora de Torres de Teletrabajo.

En definitiva, ni el colaborador tiene que andar perseguido todo el día con el celular ni el jefe estar preocupado o enviándole mails para ver que hizo a cada hora.

Y es fundamental evitar trasladar las costumbres que se tienen en los trabajos cuando son de presencia física porque, claramente, se trata de otro el modelo.

"Ambos se tienen que relajar. Pero es un cambio cultural y de paradigma importante, en el management que se hace sobre las personas, hay que pasar de controlar horarios y presencia física a verificar el cumplimiento de los objetivos", opina Boiarov.

Como conclusión, la especialista de la UBA postula que "por ahora, tanto el teletrabajo como Workshifting son voluntario, pero quizás en el futuro sean una competencia necesaria para entrar a una empresa."

Y arriesga: "Así como ahora para muchas posiciones se requiere disponibilidad para viajar, en unos años seguramente las compañías pidan disponibilidad para teletrabajar porque tendrán oficinas que alberguen una menor cantidad de personas de las que en realidad se emplean."

Fuente: IProfesional.com (http://management.iprofesional.com/notas/129159-Si-ud-quiere-elegir-de)