Experiencias

Crónicas de la Televida

Viajando con la tecnología

Como en otras crónicas, traigo aquí relatos de cómo la tecnología modifica nuestra vida cotidiana, además del teletrabajo en sí. Ya conté cómo es buscar casa en tiempos de Internet; cómo hacer las compras para la casa desde otro continente y cómo las personas con discapacidad recuperan autonomía usando las TICS. Hay cantidad de artículos sobre cómo Internet ha modificado el turismo y cómo puede paliar la tristeza del inmigrante.

Mi historia ocurre en un entorno mucho más modesto: un taxi urbano. Hace unas semanas nos reunimos con una de nuestras amigas virtuales, para conocernos en persona. La pasamos muy bien, disfruté de alejarme del escritorio. Vivo lejos del centro de la ciudad, cerca de una avenida muy larga que atraviesa la ciudad de este a oeste. El subterráneo no llega hasta mi casa.

Unos amigos me ayudaron a parar un taxi. Lo eligieron nuevo y cómodo. Cuando entré al vehículo, no me gustó el aspecto del taxista. Parecía un joven ejecutivo, con aspecto de no haber conducido un taxi en su vida. Pero, como la indicación era seguir derecho durante varios kilómetros, su pericia no importaba mucho. Empecé el viaje informando a mi marido, por el celular, que iba en camino. No sé cómo, pero terminamos hablando con el taxista de nuestros respectivos proveedores de Internet. Yo estaba conforme, él quería cambiarlo. Le conté que teletrabajaba y, cosa extraña entre los taxistas, no le llamó la atención.

Cuando le expliqué cómo identificar la calle donde vivo (un letrero enorme) me respondió que ya lo tenía identificado. Al moverme para bajar, descubrí su secreto; la pantallita de un GPS. Le pregunté cómo le iba usándolo y ahí me contó su historia. Es un joven profesional que trabaja durante la semana en un estudio de comercio exterior. Necesitaba un ingreso extra, así que compró un taxi. No encontró quién lo manejara y no tenía ninguna experiencia previa en esa labor, así que se compró el GPS. Trabaja sólo los fines de semana. Tiene algunos pasajeros fijos, contentos de saber que el conductor no va a perderse.

Me recordó lo que ya habíamos visto en otros teletrabajadores exitosos: no se trata de tecnología complejas o poco difundidas ni de conocimientos tecnológicos avanzados, sino de tomar una tecnología de uso común y apropiarse de ella para adaptarla exitosamente al propio perfil laboral.

Recordé esa historia hace unos días, cuando me subí a otro taxi con GPS, partiendo de mi casa. No estaba muy segura del camino a seguir. El chofer miró el GPS y dijo que iba a tomar un camino mejor. Cuando llegamos, noté que la ruta elegida era mucho más larga. Ignoro si creía saber más que el aparatito o si buscaba cobrarme unos pesos de más intencionalmente.

El taxi de vuelta no tenía GPS. Igual llegamos bien. Siga derecho hasta el cartel y doble a la izquierda.

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