Editorial

LA REVOLUCION MICROELECTRONICA Y LA CRISIS

Un aspecto del momento es reconstruir la historia critica de la tecnología, mediante la reflexión del nuevo movimiento que estamos viviendo caracterizado por una crisis estructural, de la cual se dice que presenta todos los síntomas y características de estar cerca de su “límite histórico”.

A propósito de este debate podemos decir que se vislumbran dos enfoques de análisis particularmente cuando se trata del Teletrabajo.
Uno es el análisis que lo llamo “exotérico”. Es un examen común, vulgar, simplista de la categoría “ Teletrabajo” . Se lo visualiza como un trabajo “cualquiera”, un trabajo propio de nuestra modernidad, un trabajo que esta dentro de los parámetros nacidos con la Primera Revolución Industrial y que forma parte de las Fuerzas Productivas Mercantiles. 
Desde ese punto de vista es asimilable a un oficinista, o un contador, o un especialista calculista, ingeniero, arquitecto, obrero o empleado con estudios secundarios o universitarios, que manejan una computadora en reemplazo de una máquina de escribir y una de calcular, amen de una mesa de dibujo, varios libros de contabilidad, documentos varios, etc.
En este análisis se usan las categorías y conceptos de la Revolución Industrial “Maquinizada” y de su desarrollo en estos 3 siglos, incluyendo todos los adelantos técnicos aplicados a las máquinas, tanto en relación de dependencia, como autónomo, independiente. 
A tal efecto las autoridades del gobierno nacional, el Ministerio de Trabajo, formalizó hace algunos años una Comisión de Teletrabajo, para discutir en forma interdisciplinaria los alcances del Teletrabajo y la posibilidad de darle un marco jurídico-laboral especial, dadas sus características de poder trabajar a distancia, fuera del ámbito empresarial, sin horario estricto, y no como tiempo de trabajo sino como objetivo de trabajo. Un Proyecto de Ley fué presentado oportunamente.
Hoy una nueva Coordinación se estableció a nivel Ministerial pero la Universidad como la Facultad de Ciencias Sociales, y algunas otras instituciones dejaron de estar. Evidentemente las propuestas como el Teletrabajo, trátese de su remuneración, su norma de seguridad e higiene, su control por parte de la empresa, se ajustan a las leyes en vigencia, con las dificultades que se pueden imaginar.
El otro análisis es “esotérico” que ve y analiza al Teletrabajo, en su aspecto  “abstracto”, en su aspecto virtual. Dá lugar a otras reflexiones teóricas y analíticas para concretar la crítica del valor. Permite pensar e indagar en una reproducción nueva -tanto en su contenido como su forma- que no está mediada por las relaciones productivas anteriores donde el valor estaba determinado por el tiempo de trabajo en que se usa la fuerza de trabajo.
El análisis esotérico y la reflexión sobre el rol del Teletrabajo, adquiere una dimensión distinta, ya que su desarrollo puede tomar caminos diferentes a los presumibles como por ejemplo: alejarse de “solo la producción material “ y tomar otro rumbo más abarcador, como es la producción cultural. 
Esta es la cuestión que proponemos investigar, debatir y pensar, despojándonos de ciertas categorías viejas, y buscando abrir la participación a toda la sociedad.
El TELETRABAJO expresa una nueva fuerza productiva, que contribuye decididamente a enfrentar los embates de la crisis y perfila caminos de desarrollo sustentables.
Naum Poliszuk
Co Fundador y Director del CTT.
Resolucion 2019. Año 2000.
FCS . UBA.    

 

[1ro. de noviembre de 2011] A propósito de este debate podemos decir que se vislumbran dos enfoques de análisis particularmente cuando se trata del Teletrabajo.

Uno es el análisis que lo llamo “exotérico”. Es un examen común, vulgar, simplista de la categoría “ Teletrabajo” . Se lo visualiza como un trabajo “cualquiera”, un trabajo propio de nuestra modernidad, un trabajo que esta dentro de los parámetros nacidos con la Primera Revolución Industrial y que forma parte de las Fuerzas Productivas Mercantiles. 

Desde ese punto de vista es asimilable a un oficinista, o un contador, o un especialista calculista, ingeniero, arquitecto, obrero o empleado con estudios secundarios o universitarios, que manejan una computadora en reemplazo de una máquina de escribir y una de calcular, amen de una mesa de dibujo, varios libros de contabilidad, documentos varios, etc.

En este análisis se usan las categorías y conceptos de la Revolución Industrial “Maquinizada” y de su desarrollo en estos 3 siglos, incluyendo todos los adelantos técnicos aplicados a las máquinas, tanto en relación de dependencia, como autónomo, independiente. 

A tal efecto las autoridades del gobierno nacional, el Ministerio de Trabajo, formalizó hace algunos años una Comisión de Teletrabajo, para discutir en forma interdisciplinaria los alcances del Teletrabajo y la posibilidad de darle un marco jurídico-laboral especial, dadas sus características de poder trabajar a distancia, fuera del ámbito empresarial, sin horario estricto, y no como tiempo de trabajo sino como objetivo de trabajo. Un Proyecto de Ley fué presentado oportunamente.

Hoy una nueva Coordinación se estableció a nivel Ministerial pero la Universidad como la Facultad de Ciencias Sociales, y algunas otras instituciones dejaron de estar. Evidentemente las propuestas como el Teletrabajo, trátese de su remuneración, su norma de seguridad e higiene, su control por parte de la empresa, se ajustan a las leyes en vigencia, con las dificultades que se pueden imaginar.

El otro análisis es “esotérico” que ve y analiza al Teletrabajo, en su aspecto  “abstracto”, en su aspecto virtual. Dá lugar a otras reflexiones teóricas y analíticas para concretar la crítica del valor. Permite pensar e indagar en una reproducción nueva -tanto en su contenido como su forma- que no está mediada por las relaciones productivas anteriores donde el valor estaba determinado por el tiempo de trabajo en que se usa la fuerza de trabajo.

El análisis "esotérico" y la reflexión sobre el rol del Teletrabajo, adquiere una dimensión distinta, ya que su desarrollo puede tomar caminos diferentes a los presumibles como por ejemplo: alejarse de “solo la producción material “ y tomar otro rumbo más abarcador, como es la producción cultural. 

Esta es la cuestión que proponemos investigar, debatir y pensar, despojándonos de ciertas categorías viejas, y buscando abrir la participación a toda la sociedad.

El TELETRABAJO expresa una nueva fuerza productiva, que contribuye decididamente a enfrentar los embates de la crisis y perfila caminos de desarrollo sustentables.

 

Naum Poliszuk

Co Fundador y Director del CTT.

Resolucion 2019. Año 2000.

FCS . UBA.    

 

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