Experiencias

Concentración vs dispersión: claves para el teletrabajo. 1ra Parte

En los ambientes virtuales la dispersión suele ganarle por varios cuerpos a la concentración sino tomamos debida cuenta acerca de cómo funciona nuestra atención. Nuestro sistema cognitivo responde con una cantidad memoria y atención que no es elástica ni infinita. Conocer sus limitaciones nos ayudará a reducir los efectos nocivos de la dispersión en la productividad virtual.

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En nuestro quehacer cotidiano como teletrabajadores, estamos habituados a una demanda constante de nuestra atención hacia lo nuevo, al punto que, en tiempos de computación ubicua, hasta la misma realidad requiere ser aumentada (palabra inventada por el marketing para designar a la información contextual que aparece en  aquellos dispositivos móviles, como celular, IPad, videocámara, etcétera, con capacidad GPS, 3G, WiFi, que agregan información a la imagen que se registra en la pantalla, recurso que será muy utilizado por el turismo). Ya nuestros ojos no ven por si mismos, ven lo que una pantalla nos muestra, agregando más información a nuestro sobrecargado sistema cognitivo.

La psicología, se encuentra muy abocada actualmente a tratar de buscar la forma de extraer la última gota de capacidad de aquello que conocemos como concentración, es decir, la capacidad de orientar y focalizar nuestra atención a un proceso u objeto determinado. No es un recurso infinito, de hecho la duración promedio de una hora de clase es de aproximadamente de 40 minutos, ya que estudios hechos en psicología experimental sobre conducta y aprendizaje, demuestran que la atención se manifiesta como una curva que empieza a caer rápidamente luego de los 40 minutos de aplicación sostenida.

Esto significa que pasados los 40 minutos, nuestro sistema cognitivo deja lugar a que la dispersión se presente, es decir, que otros estímulos empiecen a competir por nuestra atención, y en los ambientes digitales estos pueden ser múltiples (MSN, SMS, Skype, FaceBook, Twitter, celular, etc.). Todas estas tecnologías escondidas detrás de estos estímulos tienen en su haber este condicionamiento fisiológico de nuestra atención, y actuamos conscientes de ellos con autovalidaciones al respecto (es sólo ver si entró un mail, es sólo mandar un SMS, etc.). Por supuesto, en el combate concentración vs dispersión gana esta última, y el Informe que estábamos redactando queda interrumpido, y volver a estar concentrado para continuarlo demanda más atención que comenzarlo de nuevo.

Ante este problema es necesario presentar soluciones posibles, en esta primera parte de este artículo, les sugiero competir contra la dispersión en su propio terreno, en cuanto las tareas que planifiquemos para hacer deben tener una duración breve, de no más de 30 minutos y si la tarea es compleja descompóngala en unidades más simples y cortas. Los analistas de tiempos y métodos que trabajan en la industria conocen este problema de la atención desde hace mucho tiempo, pero en ambientes virtuales el problema se hace más acuciante porque la sobre estimulación puede afectar a nuestro trabajo.
En síntesis, 1ra recomendación: descomponga lo complejo en simple, lo extenso en breve, lo enorme en pequeño. Seguiremos en la próxima entrega con más recomendaciones.

Lic. Carlos Ezeiza Pohl
carlospohl@yahoo.com.ar
Psicólogo. Investigador y docente universitario

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