Recursos Humanos

Policy Brief: Precariedad laboral en el Teletrabajo

Este documento forma parte de los Policy Briefs que se elaboran como parte de la Investigacion: Teletrabajo, Politicas Publicas y Modelos de Legislacion. Constituye una sintesis teorica en la que participan varios expertos. Con ello, esperamos colaborar con los diferentes decisores que deberan llevar adelante acciones especificas que contribuyan a una solucion de la problematica que se plantea, o por lo menos a su mejora significativa.

15-12-10

Por:
Dr. Alejandro Brissolese
Dra. Clara Costamagna
Dra. Heidy Balanta


ABSTRACT

La precariedad laboral es una realidad actual y como tal no puede ignorarse. En términos generales el concepto de precariedad alude al conjunto de condiciones que determinan una situación de desventaja o desigualdad. En el ámbito específico del trabajo podemos afirmar que es un fenómeno complejo. La subcontratación en cadena, los falsos autónomos y el trabajo clandestino a partir de la economía sumergida son algunas de las formas más comunes.

Precario, según la Real Academia, significa en una primera acepción “…con escasa estabilidad, seguridad o duración…”. También refiere a todo aquello “…que carece de recursos o medios económicos suficientes…”.
En el ámbito particular del trabajo podemos afirmar que es un fenómeno complejo que recoge un conjunto de situaciones laborales en la que los individuos ven disminuidos o cercenados sus derechos individuales y su capacidad de acción social y colectiva.

Cuando se habla de precariedad en el teletrabajo, incluimos estos supuestos, pero entran en juego otras aristas que se deben delimitar adecuadamente en los procesos legislativos que se llevan actualmente a cabo para respetar los derechos de los teletrabajadores.

Si bien el Teletrabajo supone una mejora de la productividad de la Organización, las empresas no deben pensar que esa productividad se traduce en reducción de costos salariales, prestaciones sociales, etc.

El Teletrabajo como tendencia ya incorporada en la actual sociedad, debe pregonar nuevos principios propios además de los ya establecidos, como es el caso del principio de la voluntariedad, principio de igualdad o trato igualitario y el principio de la reversibilidad.

La precariedad laboral se identifica en cuatro cuestiones cruciales: la inestabilidad en el empleo, la vulnerabilidad, los menores ingresos y la menor accesibilidad de la población afectada a prestaciones y beneficios  sociales. Implica que los  trabajadores sufran una inserción laboral endeble -en contraste con el empleo estable, la dependencia a un solo empleador y una jornada de trabajo completa y/o que deban realizar sus tareas bajo condiciones de desventaja o desigualdad, con marcada disminución o cercenamiento de  sus derechos individuales y su capacidad de acción social y colectiva-.

Puede asumir diferentes formas, con diferentes niveles de gravedad que incluyen:
a.- La tercerización de todo o parte de las tareas, priorizando los beneficios de  los empresarios en desmedro de los trabajadores, con un marcado objetivo de diluir responsabilidades fundamentalmente en empresas de dudosa o nula solvencia.
b.- Los  trabajadores devenidos en falsos empresarios. Formalmente, el trabajador autónomo no tiene ningún nivel de sometimiento al contratista principal y puede negociar libremente lo que le convenga, comprometiéndose a ejecutar una obra, en un plazo, por un precio. En la práctica se transforma al trabajador dependiente en empresario prestador de servicios en total desconocimiento de la realidad de la relación entablada.
c.- Economía sumergida. Es probablemente un caso extremo de  precariedad.  El nivel de protección jurídica de estos contratos es inferior incluso al que se concede a los trabajadores devenidos en falsos empresarios. Las condiciones de trabajo en la economía sumergida, a domicilio o en fábricas clandestinas, no están sometidas a ningún control. Los empresarios determinan de forma  prácticamente unilateral los términos del intercambio.
d.- Los llamados "sin papeles" Con carácter general, los inmigrantes sufren los efectos de una doble precariedad, añadiendo a los elementos que caracterizan a la misma en el país donde pretenden establecerse, los inherentes a su condición de” sin papeles”. Las restricciones a su libre circulación, su falta de arraigo cultural y social, el desconocimiento del idioma, el racismo y la xenofobia hacen de los inmigrantes, en muchas ocasiones, no sólo “trabajadores en precario”, sino incluso “ciudadanos en precario”.

DIFERENCIA ENTRE PRECARIEDAD E INFORMALIDAD

Cabe distinguir que  mientras la precariedad refiere a una inserción laboral endeble donde existe un marcado que contrasta con el empleo estable, la dependencia a un solo empleador y una jornada de trabajo completa, la informalidad laboral alude a la ausencia general de protección al trabajador.
La informalidad será el tema a tratar en el próximo policy brief.

LOS PROYECTOS EN AMÉRICA LATINA

Una de las controversias que aparece en los diferentes proyectos se refiere a la flexibilidad horaria y a su relación con el pago de horas extras y el trabajo nocturno. 
Uno de los argumentos es que no se puede verificar la jornada laboral, toda vez que  se plantean metas u objetivos ya sea diariamente, semanal, quincenal o mensualmente. En estos casos tanto empleador como empleado deben ponerse de acuerdo, de manera contractual preferiblemente, y determinar en qué casos se configuran las horas extras y el trabajo nocturno.
En otras palabras cuando no aplique las horas extraordinarias ni trabajo nocturno las partes deben acordar expresamente cuando se deberá entender y cuando no. Obviamente basado en el principio de la buena fe, que se gesta en todas las relaciones contractuales de la sociedad, es que respetamos y cumplimos los compromisos y obligaciones adquiridos. Así no se obrará de forma contraria  a la ley ni a las sanas costumbres.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

El mundo globalizado impone mayor eficiencia y productividad, con costos sociales indiscutibles. Los empresarios deben enfrentar la  competencia desmedida de otros países con legislaciones muchas veces laxas al momento de conquistar los mercados. El reconocimiento de la flexibilidad laboral -cada vez más frecuente en las empresas en aras de obtener una mayor eficiencia y productividad- sería el puntapié inicial para el análisis de las posibles soluciones a la precariedad e informalidad del empleo.

La manera más adecuada para reducir la precariedad laboral es un tema de permanente discusión y debate, del cual emergen coincidencias que expondremos a continuación:

Es posible contrarrestar la  precariedad laboral desde dos vertientes que se entrelazan y que son de recíproca necesidad:
• La decisión política para darle solución a este problema, con la participación de todos los agentes sociales y la consiguiente aplicación de una normativa.
• La necesidad de la urgente implementación de políticas laborales de empleo y la permanente sanción de las modalidades de contratación de trabajadores fuera de la ley.
Entre otras acciones directas e inmediatas que colaborarían para combatir la precariedad laboral pueden mencionarse, por ejemplo:
• el dictado de normas que contemplen la diversidad de situaciones brindando un marco regulatorio adecuado del empleo,
• la implementación de incentivos reales para los trabajadores,
• el otorgamiento de desgravaciones impositivas para el empleador, establecimiento de beneficios fiscales y de diferimientos impositivos, 
• la regulación del trabajo respondiendo a las necesidades de la sociedad y al uso de las TIC,  etc.             

La aceptación de la situación descripta y la implementación de un sistema de protección social para los trabajadores involucrados, sería el comienzo de un largo camino que, sin dudas beneficiaría al conjunto de toda la sociedad.

EL TELETRABAJO ES TRABAJO

El  teletrabajo es posible a partir del uso de las TIC. Internet es una formidable ventana laboral que permite un sinnúmero de posibilidades para el mundo del trabajo y fundamentalmente la posibilidad de trabajar a distancia exportando teleservicios sin necesidad de relocalizarse.

Es una modalidad de trabajo y como tal, una  especie dentro del género trabajo. Por ello le comprenden las mismas consideraciones que al trabajo en general, siéndole aplicables todos los principios que rigen el derecho laboral. Los teletrabajadores gozan de los mismos derechos y les competen las mismas obligaciones que a cualquier trabajador, por supuesto, con salvedades propias de esta nueva modalidad de trabajo.

La flexiblidad del teletrabajo en especial en el tema de horarios, ha dado lugar a diferentes posiciones sobre el pago de horas extras y el trabajo nocturno. Ambos derechos adquiridos y consagrados por los trabajadores.
En el caso de teletrabajos con horario y de fácil prueba no habría problema en hacer efectivo el pago de los plus correspondientes por la extensión del horario.

Sin embargo, cuando se trate de un trabajo por objetivos y sin horario, el cumplimiento de la ley podría limitar uno de los beneficios más valorados por los teletrabajadores: la libertad. Los empleadores estarían obligados a establecer controles para probar que realmente corresponde pagar  las horas extras o el trabajo nocturno y de esta forma evitar juicios o reclamos. Estos controles podrían invadir la vida privada del trabajador que por respetar derechos laborales violarían otros derechos humanos como es el de la privacidad.

El teletrabajo es una herramienta válida y concreta para la generación de empleo y autoempleo, por lo que se le debe brindar una adecuada legislación para su desarrollo futuro,  siempre equilibrada con las necesidades de la sociedad actual y los cambios tecnológicos que vivimos.


SOBRE LOS AUTORES. RESUMEN DE ACTUACIÓN

Documento coordinado por la Directora de la investigación Teletrabajo, Políticas Públicas y Modelos de Legislación, Lic. Sonia Boiarov quien agradece las aportaciones de:

Dra. CLARA MARIA COSTAMAGNA Abogada (Universidad Nacional del Litoral, 1976) con Especialización en Derecho de Alta Tecnología en la Universidad Católica Argentina. Abogada independiente desde 1982, asesoramiento integral empresario. Miembro Colegio de Abogados de San Isidro y del Colegio Público de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires. Socia de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico. CEO de Tecderecho.com.ar
Se dedica a la investigación habiendo escrito sobre diversos temas relacionados al impacto de la tecnología en las relaciones jurídicas, algunos ya citados como doctrina, los cuales pueden ser consultados en su sitio
www.tecderecho.com.ar. Ha participado en la Investigación ETIS LAC “Exportación de teleservicios para la inclusión socio-laboral de América Latina y el Caribe” (IDRC, 2005).

Dra. HEIDY BALANTA. Abogada, con especialización en Derecho Informático y Nuevas Tecnologías (Universidad Externado de Colombia). Candidata a Doctora en Derecho en la Universidad Complutense de Madrid- España. Certificada por la OEA en la formulación de Estrategias de Gobierno electrónico. Conferencista, docente universitaria. Asesora y Consultora.  Directora Académica de la Asociación Colombiana de Especialistas en Derecho Informático y nuevas Tecnologías, ACODITIC (
www.acoditic.org) www.derechoinformatico.com.co

Dr. ALEJANDRO BRISSOLESE. Abogado (Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos Aires, 1986) Asesor Jurídico en la Investigación Teletrabajo, Políticas Públicas y Modelos de Legislación (en curso, IDRC de Canadá, 2010) y Telecapacitados (IDRC, 2008). Asesor Jurídico del Ministerio de Desarrollo Urbano del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (Dirección General Técnica, Administrativa y Legal) desde el Año 2008. Asesor Jurídico del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (I.N.S.S.J.P.1990-1997) Apoderado Judicial de la Administración General de Puertos. A cargo del Departamento Contencioso de la Asesoría Jurídica. Año 1987/1990.

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