Experiencias

Paula Maciel y Martin Balbinder
martinbalbinder@gmail.com y paumaciel@yahoo.es

Memorias de una espalda: preservando la calidad de vida durante el teletrabajo

Hoy nos proponemos reflexionar sobre la calidad de vida del teletrabajador y cómo mejorarla. ¿Qué es teletrabajar en condiciones dignas? ¿Qué situaciones de nuestra vida cotidiana atentan contra nuestra calidad de vida en el trabajo?

Dentro de un entorno no formal y no registrado, los teletrabajadores, como otros grupos de personas, compartimos con otros angustias, alegrías y preguntas. Trataremos de resumir lo que fuimos obteniendo de esos intercambios, desde el primer momento en que un teletrabajador se reconoce como tal, hasta ese punto en que trata de realizar su tarea en las mejores condiciones posibles, mirándose en ese espejo que son los otros teletrabajadores, para volver a definir nuestro punto de partida: el teletrabajo con calidad de vida.

En mi caso, la condición de persona con discapacidad y el trabajo con personas con condiciones crónicas que afectan su cuerpo, funcionan muchas veces como amplificador, como lupa, como analizador. Lo que este colectivo nos enseña es que debemos prestar más atención a nuestra corporalidad. Muchos trabajadores con discapacidad llevamos al extremo esta costumbre que todo el mundo tiene: nos hemos acostumbrado a ignorarnos para funcionar igual que el resto (si es posible, ser mejores que los otros: qué van a pensar de uno si no lo hace.) Este mecanismo lo hemos descrito en otra parte como “Descorporización”. (Duele pero no importa.)

Muchos teletrabajadores no saben que lo son, son emprendedores de sí mismos, buscavidas, creativos cotidianos. La creación de comunidades virtuales en donde conocer las estrategias de otros, reconocerse como parte de un todo, intercambiar angustias y alegrías, descubrir cómo empezar o cómo superar baches, es bueno para la calidad de vida en el entorno de trabajo cuando el espacio de trabajo es la propia casa; el manejo del tiempo es nuestra; cuando la herramienta de trabajo, además de la computadora, es nuestro propio cuerpo y cuando, además, debemos inventar hoy lo que nos dará de comer mañana. Prestamos atención a nuestra espalda sólo cuándo nos autorizamos a nosotros mismos a dejar el lugar de trabajo por un rato. La dificultad de conciliar una alta actividad de ojos, cerebro y dedos con una relativa inmovilidad, es un punto de inflexión para todos los teletrabajadores.

Estas preocupaciones desvelan a muchos teletrabajadores y aspirantes a  tales. Aparecen a veces en palabras, a veces en silencios, pero también en el cuerpo físico, tangible, viviente. El gesto de sacudir la cabeza, girar los hombros, estirarse, sacudirse, para sacarse del cuerpo las huellas de tantas horas sentados. El riesgo es estar tan concentrados en lo virtual que nos olvidamos de nuestro propio cuerpo. Agregamos, entonces, el concepto de “gestión eficiente del propio cuerpo” como un requisito para el teletrabajo con calidad de vida.

Al redactar este trabajo, buscamos definiciones de calidad de vida que nos resultaran de utilidad. Ninguna se adaptaba exactamente a lo que buscábamos transmitir. Recordamos, entonces, aquella afirmación de que la tecnología, como la salud propia, cuando funciona bien es muda. La notamos solamente cuando falla. Esa “mudez” es lo deseable, si bien no hay que confundirla con entrenarnos para no escuchar. Hay en este momento un diálogo, casi discusión acalorada, entre mi pierna izquierda, que opina vehementemente que suelte el teclado y la cambie de posición, y mi cerebro, que está absolutamente compenetrado en lo que escribo y buscando la próxima palabra. Un pequeño desplazamiento parece haber zanjado la cuestión por un rato. Pero cuántas veces optamos por fingir que nuestra espalda y sus adyacencias no existen mientras trabajamos.

Sabemos que en todo entorno laboral hay variables que escapan absolutamente a nuestro control. Muchos han demonizado al teletrabajo como  una nueva forma de explotación. Sin embargo, hay mucho dentro de lo que sí podemos modificar en esta bioética del vivir cotidiano. Algunas han sido mencionadas aquí.

 

Autores: Paula Maciel paumaciel@yahoo.es / Martín Balbinder  martinbalbinder@gmail.com

Fecha 01/08/2010

Fuente: ()