Sociedad de la Informacion y el Conocimiento

Víctor Abel CaveroVíctor Abel Cavero
viktorcavero@hotmail.com

TECNOLOGÍAS HUMANAS

Grandes ideas consideradas “inalcanzables” se alcanzaron, en la piel de los pueblos que miraban un mismo punto en el horizonte, desde la conciencia y la aventura. Trascendentes creaciones e inventos considerados “irrealizables” se realizaron, entre la soledad y la pasión, desde el ingenio y la escasez de recursos. En ambos casos la Utopía dejó ver que la vida se nutre de ella y que la necesita, porque es real y necesaria.

15/07/10                                          

             Frente a las negaciones “sanchificadas”, si se me permite la expresión y las afirmaciones “quijotizantes”, han sido estas últimas las que han permitido evolucionar al mundo. Han traído  las ideas revolucionarias y las resistencias.   Y han gestado realidades  dispares pero conectadas  como el hombre en la luna,  el Mayo francés  o Vietnam.

         En estos tiempos se intenta hacer creer que no hay alternativa frente a la imposición de los problemas, como si estos fueran leyes de la física, “inamovibles”, donde intenta dominar un pensamiento único, que ha sido cultivado por el Positivismo y que  hoy se lo impone desde la desinformación y desde el exceso de ella.

          Sin embargo la Utopía ha sabido tener variantes de su perfil, y hoy una de ellas se apoya en el protagonismo de quienes se hallan en situaciones críticas, utilizando la imaginación y una profunda expresión de sabiduría para optimizar recursos, valiéndose de la adaptación de  elementos  de catástrofes,  en beneficio propio, para revertir el problema y transformarlo en una solución. Esta estrategia se apoya en un tipo de invento simple que después se traslada a un municipio a través de una ONG y pasa a ser un mecanismo tecnológico que minimiza costos y optimiza rendimientos por encima del estándar que ofrece un país para un escaso sector de la población, dejando a la intemperie millones de personas con hambre de alimentos y de derechos.

          En poco tiempo y con poco dinero las casas tuvieron cisternas con tecnología abaratada, utilizando el agua de lluvia que antes se perdía entre los techos y el barro. Hoy, más de sesenta mil cisternas han cambiado la vida del noreste de Brasil, con la participación de distintos sectores populares y del gobierno.

        Algunas aristas de este objetivo se pueden ver en el Museo Cooper Hewitt de Nueva York (Tecnología para el otro 90 %) y en la International Development Enterprises, una ONG que promueve el desarrollo de mecanismos de bajo costo, y busca crear conciencia sobre la pobreza en el mundo y la forma factible de mitigarla.

         En Guatemala se ha inventado un aparato sencillo que permite potabilizar el agua. También surgen inventos análogos  en países de África y del sur de Asia

            La tecnología se puede conseguir también de abajo hacia arriba. Las culturas populares conocen bien de elementos “inalcanzables” e “irrealizables”.  Conocen de soledades e intemperies y también de compartir la sabiduría y la aventura.

En las calles, en los charcos, en las trincheras del alma, se vislumbran  nuevas soluciones.

                                                                                                               

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