Editorial

El teletrabajo como componente del salario emocional

Mucho se habla de este concepto y numerosos autores incorporan al teletrabajo como uno de los mecanismos que permite retribuir a los empleados de manera no económica. Es importante entonces conocer de qué se trata.

[1-6-2010]

El salario emocional es una forma de compensación no económica que permite reconocer y atender necesidades de los empleados sin que ello signifique una mayor erogación para las empresas. Algunos dicen que es como un salario a la carta, lo que significa que no es para todos igual. En otras palabras, la principal característica es que es personalizado.

Este actúa como un reconocimiento que hace sentir bien a quien lo recibe. Ya sabemos que cuando las personas se sienten bien, su compromiso con la empresa aumenta, el clima de trabajo mejora,  y las bondades con que se desarrollan las tareas se optimizan.

Es una propuesta en donde las dos partes se benefician y por ello la importancia de tenerlo en cuenta. Se aplica tanto en Pymes como en empresas más grandes. Tal vez este componente retributivo no debería faltar en ninguna organización, más allá del momento económico que se esté pasando o el monto de los sueldos que se paguen en dinero.

Algunos de los temas que se incorporan como salario emocional se refieren a:

Como nuestro objetivo se centra en el teletrabajo nos interesa destacar en especial este ítem, no porque los otros puntos sean menos importantes. Nuestra lista:

  1. El teletrabajo permite conciliar la vida laboral con la familiar. Muchos de nosotros necesitamos en algunos momentos estar cerca y acompañar a nuestros hijos, pero también estar y atender a nuestros padres para que tomen su medicación, se alimenten mejor o se recuperen de una enfermedad. Si estamos lejos de ellos cuando nos necesitan, nuestra mente no puede estar 100% productiva en un trabajo.
  2. El teletrabajo evita traslados. Las ciudades urbanas donde generalmente tenemos que viajar para ir a trabajar no siempre son lo amigables o accesibles que necesitamos. Llegar estresados luego de haber viajado atosigados en un transporte público o manejar en un tránsito imposible nos pone de mal humor y llegamos a la oficina con toda esa carga emocional.
  3. El teletrabajo permite que generemos el ambiente de trabajo que necesitamos. A veces nuestro trabajo necesita concentración y menos interrupciones que las que tenemos en la oficina y generar un espacio de tranquilidad nos hace sentir bien, más creativos, además de más productivos.
  4. El teletrabajo permite que estudiemos. Disponer de tiempo para el estudio, cursar en horarios que normalmente nos requieren en una oficina o incluso estudiar en el exterior, todo ello sin perder nuestro trabajo es un valor para muchos jóvenes de hoy.
  5. El teletrabajo nos da flexibilidad en los horarios. No tener el peso de trabajar en un horario fijo y disponer de tiempo para ir al mercado cuando hay menos gente, andar en bicicleta o dar una vuelta al parque para distraernos, trabajar en horarios nocturnos si nos gusta, atender a un amigo en la mañana, irnos antes los días viernes, etc. a mí me entusiasma, y a usted?
  6. El teletrabajo evita despidos: Si la empresa tiene un mal momento económico ya no seremos nosotros el objetivo para reducir costos sino nuestra oficina y los servicios y gastos asociados al puesto. ¡Es todo un cambio!

¡La lista puede ser más extensa aún!

Parece obvio entonces que los líderes son quienes deben administrar ambos salarios: el dinerario y el emocional de sus empleados. Ello requiere evaluar el puesto de trabajo pero también conocer, registrar las necesidades del otro y actuar en consecuencia. Sin embargo, algunos estudios dicen que los gerentes ocupan solo el 5% de su tiempo en su gente.

El salario emocional puede marcar la diferencia entre una compensación por un trabajo y una compensación realmente humana.

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